Un error del juez Juan del Olmo en
el cómputo de prisión provisional obligó ayer a la
Audiencia Nacional a poner en libertad a Saed el Harrak,
procesado por colaborar con la célula del 11-M y al que
se le intervino el testamento de uno de los terroristas
que se suicidaron en Leganés.
El magistrado de la
Audiencia Nacional ordenó su ingreso en prisión el 10 de
mayo de 2004, por lo que ayer se superaba ya el plazo
máximo de prisión preventiva de dos años. La Ley permite
una prórroga por otros dos años -hasta un máximo de
cuatro-, pero para ello es necesario que el juez la
acuerde antes de que venza ese primer periodo. No fue
así, por lo que el letrado de El Harrak solicitó ayer
por la mañana la excarcelación inmediata de su
defendido, que se produjo a las 22.00 horas.
Al igual que Del Olmo, la fiscal Olga Sánchez
-también dedicada en exclusiva al 11-M- no se dio cuenta
de que vencían los plazos de prisión provisional, por lo
que no instó a tiempo al Juzgado Central número 6 para
que acordara la prórroga.
En realidad, el plazo máximo de prisión provisional
se había cumplido cinco días antes, puesto que hay que
computar como tiempo de prisión desde el momento de la
detención. El Harrak, vinculado por el juez de manera
directa a los terroristas del 11-M, fue arrestado el 6
de mayo de 2004 en Parla (Madrid).
Antes de ordenar la libertad de El Harrak, varios
fiscales de la Audiencia Nacional -a los que no
corresponde la investigación- buscaron sin éxito una vía
para evitarla. Finalmente, la encargada de dar la orden
fue la magistrada Teresa Palacios. La titular del
Juzgado Central de Instrucción número 3 sustituye desde
hace unas semanas al juez Del Olmo, que se encuentra de
baja por razones médicas.
La magistrada ordenó medidas cautelares muy severas
para El Harrak.Deberá presentarse dos veces diarias ante
el juzgado o la comisaría -mañana y tarde- y tiene
prohibido abandonar la Comunidad de Madrid. Además,
fuentes de la Audiencia explicaron que se ha solicitado
a las Fuerzas de Seguridad que adopten medidas de
vigilancia en torno a su domicilio. En el escrito en el
que ordenaba su ingreso en prisión, Del Olmo aducía el
elevado riesgo de fuga de El Harrak, cuya familia se
encuentra en Marruecos. El Código Penal castiga con
hasta 10 años de cárcel el delito de colaboración con
una organización terrorista.
Anoche la Fiscalía informó de que hoy mismo recurrirá
la decisión, aunque sin aclarar con qué elementos
pretende oponerse a una excarcelación que fuentes
jurídicas daban por imperativa. También la presidenta de
la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, Pilar
Manjón, anunció que pedirá mañana en la Audiencia su
vuelta a prisión.
Citaciones
En su auto de procesamiento del pasado 11 de
abril, el magistrado citó a los afectados para
comunicarles su decisión y tomarles nueva declaración.
El próximo martes - primero de los tres días
consecutivos fijados para esas diligencias- estaban
citados ocho de los 29 procesados. A tres de ellos,
además, Del Olmo tenía previsto comunicarles la prórroga
de su prisión provisional que con toda seguridad iba a
solicitar la fiscal Sánchez. Se trata de Mohamed
Bouharrat, Mahmoud Slimane Aoun y el propio Saed el
Harrak. La fecha era válida para los dos primeros, que
aún no habrán cumplido el plazo de dos años, pero
llegaba demasiado tarde para El Harrak.
Los pasados 1 y 2 de marzo, Del Olmo ya prorrogó la
prisión a nueve acusados del 11-M que entraron en
prisión entre marzo y abril de 2004, entre ellos Jamal
Zougam y Emilio Suárez Trashorras.
Fuentes jurídicas explicaron ayer que, una vez
pasados los dos años, no es posible citar de nuevo al
procesado para volver a acordar su prisión por los
mismos hechos. Sí cabría ordenar su detención por otra
causa. Eso ha sucedido con varios de los 116 imputados
que llegó a haber en el sumario 20/04 para los que Del
Olmo no acordó la prisión, pero que siguen entre rejas
por otras investigaciones.
En el caso de El Harrak, su nombre aparece en otra
investigación por islamismo abierta por el Juzgado
Central 2. En ella, el magistrado Ismael Moreno procesó
a 11 paquistaníes arrestados en Barcelona por formar una
célula terrorista islamista por orden de Al Qaeda.Según
el juez, al día siguiente de los atentados del 11-M El
Harrak se reunió con uno de esos paquistaníes, que se
desplazó a Madrid. Fuentes de la Fiscalía explicaron
ayer que resultaría difícil sostener ahora su ingreso en
prisión por esta causa cuando ya se decidió que no había
elementos para procesarle.
El principal elemento que obra contra El Harrak es el
hallazgo entre sus pertenencias de una carta manustrita
del suicida de Leganés Abdenabi Kounjaa a modo de
testamento. El marroquí trabajaba en una empresa de
construcción de Parla cuyo propietario entregó a la
Policía una bolsa con efectos de su empleado, en la que
apareció esa carta. El juez también tuvo en cuenta para
procesarle que su número de teléfono apareció entre los
escombros de Leganés.
A lo largo de la investigación, el nombre de El
Harrak ya había aparacido vinculado a circunstancias
poco habituales. El 17 de febrero del año pasado, la
Guardia Civil denunciaba ante Del Olmo los «obstáculos
en lo referente a la obtención del ADN de Saed el Harrak
para su cotejo con trazas obtenidas en este último lugar
[en Mocejón (Toledo), donde se intentó atentar contra el
AVE], dado que el Cuerpo Nacional de Policía no ha
participado, pese a haberle sido interesado, si dispone
de las citadas trazas de ADN para poder llevar a cabo el
cotejo». La queja se extendía a Instituciones
Penitenciarias: «Tampoco han sido participadas por el
Centro de Coordinación de Instituciones Penitenciarias,
pese a haber sido solicitados y reiterados los datos
relacionados con las visitas realizadas por Saed el
Harrak desde su ingreso en prisión, así como los
relativos a personas autorizadas a visitar y teléfonos
con los que tiene autorizados sus contactos».
El error del juez llega poco después de que el
Tribunal Supremo ordenase repetir un juicio por
narcotráfico contra 31 acusados porque se había empleado
contra ellos el contenido de unas cintas que habían
desaparecido, precisamente, del juzgado de Del Olmo.
«Seguid a los 'muyahidin'»
MADRID.- Cuando el responsable de la empresa en
la que trabajaba El Harrak entregó a la Policía sus
efectos personales, no sabía que transportaba una carta
de despedida de uno de los suicidas de Leganés. En las
tres cuartillas cuadriculadas halladas por la Policía
dentro de una bolsa, Abdennabi Kounjaa pedía a su mujer
«no emigrar a los países infieles, donde no se sabe la
ubicación del bien» y a sus hijos que siguieran «a los
hermanos 'muyahidin'. «Quizá seréis unos de ellos, ya
que eso es lo que espero de vosotros», decía
La misiva, escrita a mano, tenía las huellas de
Kounjaa e iba firmada con su alias, 'Abdullah'. «Tu
marido ha vivido anhelando este trabajo. Gracias a Dios
que me guió en este camino y te digo que ya no te hace
falta venir a España. No te apenes de mí», escribió a su
esposa. También tiene palabras para sus suegros, a los
que dice que ha «dejado esta vida porque no es valiosa»
y que está «contento con este camino».
A sus hijos, en otra cuartilla, les decía: «Vuestro
padre tenía moral y pensaba mucho en la 'yihad' [...].
Os pido que tengáis fe en Dios y que sigáis a los
hermanos 'muyahidin' en todo el mundo». «La religión ha
venido con la sangre y con los cuerpos troceados [...]
No soporto vivir en esta vida como una persona débil y
humillada bajo la mirada de los infieles y tiranos».
En la tercera y última cuartilla, como despedida a
sus «hermanos», escribió: «Si mi destino escrito por
Dios es que vaya a la cárcel, como dijo el 'chej' Iben
Taimiyeh, si mis enemigos me encarcelan será mi retiro,
y si me liberan será turismo y si me matan será el
martirio. Os pido que eduquéis bien a vuestros hijos y
que les enseñéis la lectura del Corán y la Sunna del
profeta con el deseo de que se conviertan en sabios y 'muyahidin'».