El que fuera el último director
general de la Policía durante el Gobierno del PP,
Agustín Díaz de Mera, denunció ayer ante los micrófonos
de la Cadena Cope, en la tertulia del programa La
Mañana, de Federico Jiménez Losantos, que el ministro
del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha hecho
desaparecer un informe policial en el que se vinculaba a
ETA con los atentados del 11-M. A continuación
reproducimos la mayor parte de la conversación con el
eurodiputado del PP.
Federico Jiménez
Losantos.- Tenemos a Agustín Díaz de Mera, que era
director general de la Policía en ese momento en el que,
según El País, toda la cúpula policial de Acebes negaba
la conspiración del 11-M. El final de la información del
diario El País acaba precisamente con una referencia
directa al Sr. Díaz de Mera, repito director general de
la Policía entonces, y dice así: «Lo que más indigna a
todos los consultados es el intento de convertir el
suicidio de los islamistas de Leganés el 3 de abril en
una operación mafiosa para ocultar pruebas. La operación
de ese día fue dirigida in situ por Agustín Díaz de
Mera, entonces director general de la Policía, y hoy
eurodiputado del PP, que estuvo acompañado, entre otros,
por De la Morena, Díaz Pintado, Cuadro y el jefe de los
Geos, entonces González Cachinero. Ninguno de ellos
sigue en el cargo. Muchos recuerdan cómo Díaz de Mera
era el más firme convencido de la teoría islamista y de
que el comando que se mató en Leganés era el autor de la
matanza». Muy buenos días. ¿Se ha desayunado con este
sapo?
Agustín Díaz de Mera.- Buenos días. Mire usted, ayer
[por el miércoles] mintió El País y hoy [por ayer]
vuelve a mentir. Yo no dirigí en absoluto el operativo
del asalto al piso de Leganés. Es de dominio común que
quién lo dirigió fue Pedro Díaz Pintado [subdirector
general operativo]. Y todas sus decisiones fueron
respaldadas por mí. Pero a propósito de esto de El País
tengo que darles una primicia. Creo que les interesará
saber que ayer [por el miércoles] recibí yo dos
llamadas, una muy larga y otra corta, de los mencionados
como cúpula policial en la etapa del PP. Una de ellas
fue prolija en... 'bueno, a ver si se para esto ya, esto
no hay quien lo soporte, aquí hay una guerra entre unos
y otros y nosotros estamos en medio'. La segunda llamada
es la que tiene mayor significado. Casi literalmente
dijo lo siguiente: 'Nos están presionando desde El País
para que sostengamos la tesis islamista'.
F. J. L.- ¿Cuál es la impresión que tiene en este
momento, provisionalmente porque estamos en plena
investigación, sobre qué pasó el 11-M y qué no pasó?
A. D. M.- Insistí mucho en mi comparecencia en el
Parlamento en que los medios de comunicación libres e
independientes debían profundizar en esa investigación.
Es verdad que yo en origen, al irse descubriendo tantas
dudas, también he tenido dudas. Pero ahora estoy en una
etapa que creo que puedo decir que tengo tres o cuatro
dudas y que son indiscutibles. Me llama mucho la
atención que nadie me pregunte por el informe que yo he
denunciado...
F. J. L.- Justo la pregunta que tenía...
A. D. M.- Bueno, pues primero las dudas y luego el
informe. ¿Cuál es una duda razonable? En la impecable
investigación de Casimiro García-Abadillo sobre los
explosivos, la nitroglicerina y la metenamina, tienen
que ser investigadas y tienen que ser explicadas y está
bien que haya una pieza separada en el sumario para
esto, pero debería haber alguna más.
Pedro J. Ramírez.- ¿Usted considera remotamente
verosímil que en 12 explosiones, como han declarado
responsables policiales ante el juez Del Olmo
recientemente, no quedara ni un solo resto a partir del
cual poder averiguar cuáles son los componentes de la
materia que explotó. ¿Le parece eso verosímil?
A. D. M.- En absoluto. Rotundamente no.
P. J. R.- ¿Y a usted le parece verosímil que no
existan informes por escrito, analíticas que se
desarrollaron ese mismo día, sobre los restos hallados
en los focos de los trenes?
A. D. M.- Rotundamente no. Yo me he esforzado mucho
por ver una prueba escrita sobre el informe aludido y
nunca encontrado del día 11, porque le recuerdo a usted
que el informe del día 12 es ampliatorio del del 11.
Ampliatorio.
F. J. L.- Bueno, primera prueba. Primera duda sobre
la falta de una prueba evidente que disipe la duda: los
explosivos.
A. D. M.- Segunda, el Skoda Fabia. Quiero decirle
antes que nada que para mí la Policía es una de las
cosas más importantes de mi vida. Vivo, duermo, como y
desayuno con policías, así que mi amor a la Policía es
indiscutible. La Policía no tiene que ver con lo que voy
a contar. El Skoda Fabia no estaba ahí el 11-M, eso
nadie lo duda. El Skoda Fabia estuvo ahí meses después,
luego alguien lo colocó y lo colocó para que apareciera
en escena quien no aparecía, que era Allekema Lamari. Lo
que afirmo rotundamente es que la Policía no colocó ese
coche ahí. Tercera duda razonable...
P. J. R.- Es decir que probablemente lo colocó el CNI,
que es quien estaba empeñado en la implicación de
Allekema Lamari en las reuniones de las células de
coordinación en el tiempo en que usted era todavía
director de la Policía.
A. D. M.- Eso lo dice usted...
P. J. R.- Pero, es cierto...
A. D. M.- No, yo no lo digo... yo digo que la Policía
no fue...
P. J. R.- ¿Pero es cierto o no es cierto que el CNI
estaba empeñado una y otra vez en convencer a los demás
cuerpos de la implicación de Allekema Lamari?
A. D. M.-Sí, se puede decir así.
F. J. L.- Segundo asunto, el Skoda Fabia.
A. D. M.- La tercera duda razonable para mí es la
cadena de custodia de la mochila de Vallecas. Ésa es una
duda que hay que explicar y que también merecería,
porque hay contradicciones policiales, una pieza
separada en el sumario.
P. J. R.- ¿Qué quiere decir cuando informe policial
dice: «Pudo ser manipulada en el Ifema» y atribuyen como
probable que la huella encontrada no pertenezca a
ninguno de los autores del atentado? ¿Qué está
sugiriendo el policía que escribe eso?
A. D. M.- Yo no puedo meterme en su cabeza, lo que
está haciendo es sugiriendo otras posibilidades y se lo
está diciendo así a quien ha de leer ese informe.
F. J. L.- Hay más gente decente oyéndolo a usted
ahora que al ministro del Interior en toda su vida.
A. D. M.- Quiero hablar ahora, don Federico, si me lo
permites, sobre el informe que yo he denunciado y sobre
lo que el señor ministro del Interior dijo a este
respecto. El señor ministro del Interior dijo sobre lo
que yo había denunciado literalmente lo siguiente: «No
lo tiene ni el juez ni la Policía porque no existe»,
repito, no lo tiene ni el juez ni la Policía porque no
existe. Bueno, frente a tanta firmeza expresiva se
esconde una más que matizada ambigüedad. Había que
preguntarle ¿no existen hoy?... ¿es algo que ya nos
interesa mucho saber? Pero en ningún momento Rubalcaba
dice 'miente Díaz de Mera' o en ningún momento dice 'no
ha existido'. El tiempo del verbo es importante. El
informe al que yo me refiero es real y cierto. Es un
informe encargado por el comisario general de
Información, hoy ascendido a los cielos, [en clara
referencia a Telesforo Rubio] es un informe elaborado
por la UCI, es un informe ocultado al juez Del Olmo, es
un informe que contiene indicios y pruebas de esas
conexiones, de las conexiones con ETA en un número
significativo y muy preocupante. Pero le voy a decir
algo más, este informe tiene autores, un autor y una
autora, y ese informe ha tenido que ser encargado por
alguien, no creo que el comisario general motu propio
haya encargado ese informe. Así es que lo más razonable,
en términos de conclusión, es que los contenidos de ese
informe no eran los esperados, o mejor dicho, a ver si
lo explico...
P. J. R.- No eran los deseados.
A. D. M.- Los deseados, eso es. Las personas a las
que se les encargó esto decidieron hacer éticamente un
informe real y no aceptaron, sin ninguna duda, la
orientación previa, la posible resultante final. Por eso
ha desaparecido ese informe, por eso, señor Rubalcaba,
no existe ese informe. Pero, claro, este informe no se
ha escrito a boli, este informe seguramente está en
algún ordenador y este informe, como yo confío mucho en
la Policía, muchísimo, en la ética corporativa, confío
mucho en los sindicatos... Mire usted, los mandos
policiales con los que yo trabajaba se molestaban cuando
yo decía que los sindicatos eran la conciencia de la
Policía, pero es que es verdad, es que confío en los
sindicatos mucho y confío en muchas gentes honestas que
hay en la Policía y lo que ocurre ahora en el Ministerio
del Interior... al Ministerio del Interior le pasa lo
que a mi teléfono, que es un queso gruyer, y a través de
los agujeros que tiene el Ministerio del Interior se
cuelan las informaciones que derivan de las personas
honestas y honradas y que no van a poder parar nunca.
Así es que por eso hay que proteger a las fuentes. Son
fuentes que están dentro, que son honestas, que están en
contra de la ocultación de pruebas y que además temen
purgas y no se olvide usted de esto y temen al Código
Penal. Creo que hay que ampararlos para que cuenten lo
que saben y para que lo vayamos sabiendo y esto sin
menoscabo de la cúpula policial de Interior bajo
gobierno del PP, que en los primeros días investigó con
solvencia y con eficacia; esto no va en desdoro de
ellos, pero es que desde que ellos se fueron, desde que
nos fuimos, hemos ido sabiendo muchas cosas y no podemos
girar la cabeza y no podemos mirar en otra dirección. Es
que repugna a la razón tanto interés por ocultar vías de
investigación y de información que conducen a las
conexiones con la organización terrorista ETA. Pues la
respuesta es elemental, la respuesta es evidente, porque
estamos ahora en un proceso de rendición del Estado ante
el terror y no se puede ahora ni siquiera insinuar a la
opinión pública que aquellos con los que se negocia...
P. J. R.- No sé si usted mismo es consciente del paso
que acaba de dar al precisar con los detalles con que lo
ha hecho las características del informe, que, según se
deduce de sus palabras, el ministro del Interior está
ocultando al juez. Ha dado unos detalles tan concretos,
tan precisos, que de sus palabras no puede deducirse
otra cosa sino que ese informe ha existido y que ese
informe, puesto que no está en manos del juez eso
implica que el ministro del Interior está cometiendo un
muy grave delito.
A. D. M.- Mire, se puede ocultar la verdad, pero eso
que es lícito en moral no lo es cuando bordea el Código
Penal. Así es que si nos vamos a lo que dijo el
ministro, el ministro dijo: «No los tiene ni el juez ni
la Policía porque no existen». En puridad ha dicho la
verdad...
F. J. L.- Hay una cuestión ya puestos a exprimirle.
¿Qué cree usted hoy que pasó en Leganés y con el geo con
la profanación de la tumba del geo Torronteras?
A. D. M.- Dije en la comisión del 11-M que esto lo
había hecho la yihad, la yihad lo que hace es combatir,
es recaudar, es rezar y es captar, pero ahora digo que
lo pudo hacer por encargo. Lo digo con todas las
consecuencias. Mire, yo estuve allí y sufrí mucho con la
muerte de Francisco Javier Torronteras. Me enfadé con
jueces y lo sabe el señor Camacho, el secretario de
Estado lo sabe. Me enfadé con jueces cuando profanaron
criminalmente y despiadadamente la tumba de Francisco
Javier Torronteras Gadea y lamentablemente esa línea de
investigación nunca ha concluido. Y si se tiene tanto
respeto a las víctimas lo primero que se debía hacer era
investigar quién y por qué profanó esa tumba. Así es que
yo creo que lo que pasó allí [en Leganés] lo puede
contar si quiere muy bien el geo que dirigió el
operativo inicial, a quien quiero mucho y por el que
tengo un profundo respeto. El me lo contó cuando fui a
verlo al hospital. Sobre las actuaciones del geo no
solamente no tengo ninguna duda, sino que tengo el mayor
aplauso, el mayor respeto y el mayor cariño. El geo hizo
lo que creía que tenía que hacer.
F. J. L.- Usted ha hablado de una fechoría por
encargo, es decir, en que aparecen unos señores como los
malos, malos, malos, no son buenos desde luego, digamos
islamistas, eso que llamamos genéricamente la yihad,
pero que pudieron actuar por encargo, ¿por encargo de
quién?
A. D. M.- En la pregunta va implícita la respuesta.
Evidencias, pruebas, indicios, a ver por qué no hay
suicidas en el atentado, por qué son traficantes
chorizos los que supuestamente cometen el atentado. Es
que no hay testimonios grabados y transcritos en las
cárceles sobre conexiones versus Urrusolo Sistiaga o De
Juana Chaos, hoy en huelga de hambre, ¿es que no hemos
oído hablar de Yusuf Galán, un batasuno que vivió en la
misma casa que Almallah?, ¿es que no sabemos quién es
Abdelkrim Benesmail, amigo de Huarte y de Lamari?, ¿es
que no sabemos qué tenía en su celda en prisión los
teléfonos de Parot y de Harriet Iragi? y algo más, por
qué no se ha investigado todo esto. O por qué no se ha
investigado en profundidad las llamadas caravanas de la
muerte? Ahí tiene usted la respuesta, don Federico.
P. J. R- Sabe usted que la tesis que está esbozando
aquí esta mañana es la misma que Felipe González Márquez
expuso a la actual dirección del PSOE la propia tarde
del 11 de marzo.
A. D. M.- Pues me alegra coincidir con el señor
González, con quien en otras cosas discrepo...