'El Haski', durante el
interrogatorio. (Foto: 'La Otra')
Vea el vídeo.
Actualizado viernes 16/02/2007 21:57 (
CET)
PALOMA D. SOTERO (elmundo.es)
MADRID.- El presunto portavoz de Al Qaeda en
Europa y la persona a quien se atribuye la
reivindicación de la masacre de Madrid ha abierto la
segunda sesión del juicio por el 11-M. En
declaraciones a su abogado, al único a quien ha
accedido a responder, Youssef Belhadj
ha condenado los atentados, ha negado que
apareciera en el vídeo sobre la autoría y su
pertenencia a la red de Bin Laden. Tras su
comparecencia, ha sido llamado a declarar, Hassan
'El Haski', en prisión como presunto dirigente del
Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM).
El acusado, imputado por integración en
organización terrorista, conspiración para cometer
191 asesinatos, 1.824 en grado de tentativa y cuatro
delitos de estragos, huyó de España pocos días antes
de los atentados, según un testigo. Después, cuando
sobre él pesaba una orden de busca y captura, logró
huir de las detenciones contra el entramado
terrorista realizadas en Francia y Bélgica. Se le
considera ideólogo de la masacre.
Hassan el Haski, que fue detenido en Lanzarote
por ser presunto líder del Grupo Islámico
Combatiente Marroquí, ha asegurado, en preguntas a
su abogado, que no tiene ninguna relación
con los atentados ni conoce a nadie que tuviera que
ver con ellos. "No conozco a nadie ni nadie
me conoce a mí. Si ustedes conocen a alguien que me
conozca, estoy dispuesto a mantener un careo con
él", ha desafiado. Tampoco reconoce a ninguno de los
procesados. Como los anteriores, ha condenado la
masacre de los trenes "como cualquier musulmán". "No
puedo consentir que atenten contra inocentes, contra
niños... Esto es un crimen, quién va a consentirlo",
ha cuestionado.
El Haski ha sido el interrogado hasta ahora que
se ha mostrado más indignado, elevando incluso la
voz para negar una posible relación con ETA: "¿Cómo
voy a tener una relación con ETA si ni siquiera
hablo español ni lo escribo. Eso es incierto.
Es lo mismo que la película de los
medicamentos de las cucarachas", ha
protestado ironizando con el ácido bórico encontrado
en su casa.
Preguntado por si pertenece al Grupo Islámico
Combatiente Marroquí (GICM) , él ha negado la mayor
y, es más, ha insistido en que ese grupo no existe.
Es a este grupo al que se responsabiliza del
atentado en la Casa de España de Casablanca, de 16
de mayo de 2003.
Como conocedor del Islam, ya que estudió en el
Instituto Islámico de Damasco unos siete años, ha
respondido con matices a las preguntas sobre la
yihad. Cuando su abogado le preguntado si rechaza la
yihad, él ha respondido que "es una lucha, una
superación de uno mismo para conseguir lo que uno
desee, medios económicos o lo que sea". Después, ha
dicho que en nombre de la yihad "no se
pueden justificar" los atentados.
Belhadj se desvincula de Al Qaeda
El segundo procesado como autor intelectual del
11-M en comparecer ante el tribunal,
Youssef Belhadj, también ha condenado los
atentados, como hizo en la víspera
'Mohamed el Egipcio'. Además, como hizo éste,
sólo ha admitido las preguntas de su abogado y ha
negado su participación en la masacre y su relación
con todos los indicios que le implican.
Belhadj ha afirmado que no pertenece a Al Qaeda,
en contra de lo que declaró su sobrino
Mohamed Moussaten. Ha dicho que no es la
persona en cuyo nombre se
reivindicaron los atentados, Abu Dujana el
Afgani, portavoz del ala militar de Al Ansar, grupo
perteneciente a Al Qaeda.
También ha respondido con un simple "no"
a las preguntas más importantes: si
pertenece al Grupo Islámico Combatiente Marroquí en
Europa (con cuyos miembros fue detenido el 19 de
marzo de 2004); si conoce a Osama bin Laden; si
conoce a alguien vinculado a Al Qaeda; si ha viajado
a Afganistán; si ha sido portavoz de algún grupo
terrorista; si ha adiestrado a jóvenes para la 'yihad';
si ha estado en campos de entrenamiento de 'muyahidines';
si conocía a los suicidas de Leganés o si
conocía a 'Mohamed el Egipcio' y a Hassan el Haski,
los otros dos procesados como autores intelectuales.
Tampoco si conoce al huido
Mohamed Almallah (a quien supuestamente ayudó a
huir tras el suicidio de Leganés); si reivindicó el
11-M, si redactó el comunicado de reivindicación; si
conoce a quién lo hizo; si es un islamista radical.
A todo ha dicho que no. "Soy un musulmán
normal", ha apostillado a esta última
pregunta.
También se ha desvinculado de los indicios que le
relacionan con los hechos: ha dicho que no puede
responder por los objetos intervenidos por la
policía en un piso de Bruselas porque no vivía allí,
sino que sólo pasaba breves temporadas, igual que en
otras viviendas de sus familiares.