El PP insistió ayer en que no se
olvida, ni se va a olvidar, del 11-M, el mayor atentado
terrorista cometido en toda la Historia de España.
«Vamos a estar encima del juicio», afirmó Vicente
Martínez-Pujalte, portavoz adjunto de los populares en
el Congreso de los Diputados, en referencia a la vista
oral contra los 29 acusados que comenzará el próximo 15
de febrero.
Un año antes de la
masacre del 11-M,
la Unidad Central Operativa (UCO)
de la Guardia Civil se enteró de que Antonio Toro -uno
de los acusados- intentó vender importantes cantidades
del explosivo Goma 2 a unos jóvenes de ETA.
Así consta en un informe enviado en aquella fecha a la
Dirección General de ese instituto armado, que publicó
el martes último el diario asturiano El Comercio.
Esta noticia deja bien claro, según el diputado
Martínez-Pujalte, «que existía un informe, de febrero de
2003, en el que se explicita una conexión entre ETA y la
trama asturiana. Y se pone de manifiesto que había unos
contactos para vender dinamita», añadió.
Martínez-Pujalte recordó que el PP solicitó al
Gobierno «todos los documentos», y hasta en tres
ocasiones les dijeron que «no existían». «Y existen»,
subrayó. «¿Por qué se negó ese documento a la comisión
de investigación [del Congreso]?, ¿por qué nos engañó el
Gobierno?», se preguntó.
Lo que ha existido en este caso, en opinión del
portavoz adjunto del PP en el Congreso, ha sido un
«engaño masivo» por parte del Gobierno a la comisión de
investigación del 11-M.
Negaron la relación de ETA
Este diputado popular recordó, con citas
textuales de las declaraciones que realizaron en el
Congreso, que tanto José Luis Rodríguez Zapatero como
los actuales ministros de Defensa -José Antonio Alonso-
e Interior -Alfredo Pérez Rubalcaba- negaron
reiteradamente la existencia de cualquier documento que
relacionara, ni siquiera indiciariamente, a la
organización terrorista ETA con los atentados del 11-M.
En el caso de que el Gobierno no conociera la
existencia del informe que se ha publicado ahora, porque
los responsables de la Guardia Civil a quienes
correspondiera hacerlo no lo hubieran enviado al
Ministerio del Interior, Martínez-Pujalte indicó que
debiera haber existido alguna destitución.
Según Vicente Martínez-Pujalte, a medida que pasa el
tiempo se demuestra «con más evidencia» que en este caso
existen muchas cosas todavía por aclarar. «No sabemos
por qué razón no se enviaron documentos sobre el 11-M a
la comisión de investigación [del Congreso de los
Diputados], por qué engañaron responsables policiales
nombrados por el PSOE y cargos políticos durante sus
comparecencias», manifestó.
Martínez-Pujalte dejó bien claro que el PP va a
continuar muy pendiente de este caso, y mucho más ahora
que va a comenzar el juicio contra los acusados por
parte de la Audiencia Nacional.