LD (Luis del Pino) Según la
versión oficial, recogida por el juez en sus
autos y por la fiscal en su escrito de
calificación, y convenientemente difundida por
las fuentes policiales desde horas después de la
masacre, el grupo de delincuentes comunes
articulado en torno a Jamal Ahmidan habría
tenido un papel fundamental en los hechos. Uno
de los episodios de esa participación es el
viaje que Abdenabi Kounjaa y Rachid Oulad Akcha
efectuaron a Albolote (Granada) para alquilar
una casa.
El registro de la casa de
Albolote. Regreso al futuro
A las 13:05 del día 1 de abril de 2004, dos
días antes de la explosión del piso de Leganés,
la Unidad Central de Información Exterior de la
Policía (UCIE) solicitaba al juez por fax una
orden de registro para una casa situada en el
pueblo granadino de Albolote, supuestamente
alquilada por Abdenabi Kounjaa, uno de los
miembros del grupo de El Chino. La casa estaba
situada, según la solicitud, en el número 4 de
la C/ Hornillo. El juez concedió de inmediato la
solicitud y, a las 14:01, ordenó a los juzgados
de Granada que el registro se practicara.
La primera rectificación llegaría cuatro
horas después, cuando la Policía le enviaba al
juez otro fax a las 17:15 diciéndole que se
habían equivocado en la dirección y que, en
realidad, la casa estaba situada en la C/
Hornillo 2, no el número 4 como habían dicho
inicialmente. El juez se vio obligado a emitir
otro auto corrigiendo la dirección.
Resulta muy curioso este segundo fax de la
Policía, porque la hora del fax son las 17:15,
mientras que el sello de salida de la UCIE
muestra como hora de salida de la solicitud las
17:57. Para colmo, el segundo auto del
juez, corrigiendo la dirección de la C/
Hornillo, se envió a los juzgados de Granada a
las 17:07. Es decir: tenemos una corrección del
juez que se elabora minutos antes de recibir un
fax de la Policía solicitándoselo, y ese fax de
la Policía se envía tres cuartos de hora antes
de lo que indica su sello de salida. ¡Para que
luego digan que el tiempo sólo corre en una
dirección!
Según el acta de registro incluida en el
sumario, la Policía entró en el piso (que estaba
deshabitado) a las 4:15 de la madrugada del día
2 de abril. También ese retraso (la Policía
entra en el piso once horas después de emitido
el segundo auto del juez) resulta extraño. ¿Para
qué esperar tanto tiempo? Sin embargo, quizá no
resulte extraño si lo ponemos en relación con un
hecho que todavía no está aclarado: sabemos que
los GEO fueron desplazados a algún lugar de
Andalucía en vísperas del asalto al piso de
Leganés y que ésa es la razón de que en Madrid
tuviera que movilizarse, el sábado 3 de abril, a
los retenes de guardia. ¿Fue quizá a Albolote
adonde fueron desplazados los GEO? ¿Quizá el
acta de registro policial corresponde a la hora
en que la Policía entra, después de producido el
asalto de los GEO? No lo sabemos.
En cualquier caso, también resulta curioso
quiénes firman el acta de registro del piso de
Albolote. Además de algún miembro de la Policía
de Granada, se desplazan efectivos policiales
desde Madrid para participar en la operación. En
el acta de registro figuran dos:
- Inspector de la UCIE con carnet
profesional 84.128, que ya había participado
en el registro del bazar de los dos hindúes
detenidos el 13-M, que se encargó de tomar
declaración a la propietaria del Toyota
presuntamente utilizado en el transporte de
explosivos y que posteriormente, entre otras
varias actuaciones recogidas en el sumario,
se encargaría de traer desde Argelia
supuestas muestras de ADN de la madre de uno
de los huidos del 11-M (Daoud Ouhnane), de
instruir las diligencias de detención de
Safwan Sabagh a raíz de la aparición del
Skoda Fabia, de participar en el registro
del domicilio de Hassan El Haski (el
islamista del ácido bórico) y de dar
oficialmente explicaciones sobre por qué se
había enviado al juez una falsa mochila de
Vallecas.
- Policía de la UCIE con carnet
profesional 87.555, que es el funcionario
que entrega a la BPI la tarjeta de teléfono
de la mochila de Vallecas y que participó en
el interrogatorio a uno de los detenidos del
13-M (Mohamed Chaoui), entre varias otras
actuaciones.
¿Cómo se localizó el piso de Albolote?
A las 10:30 del 1 de abril de 2004, policías
de la Brigada Provincial de Información de
Granada fueron a interrogar al dueño de la
inmobiliaria Granahidal, para preguntarle por
unas llamadas efectuadas el 5 de marzo a su
teléfono móvil por algunos de los implicados en
el 11-M y para averiguar si esos implicados
habían alquilado algún piso.
El propietario de la inmobiliaria, A. H. J.,
declaró que en los primeros días del mes de
marzo una persona sin barba se había presentado
en su inmobiliaria y le había preguntado si
tenía un piso en Granada. A esa persona se la
quedó esperando en el exterior otra persona que
sí tenía barba. Él le contestó que en Granada
no, pero que tenía un piso en una localidad
cercana. El que no tenía barba quedó en
pensárselo y el día 5 le llamó para quedar con
él y ver el piso. Después recibió otra llamada
diciendo que no podían ir a la hora acordada y
que quedaban para más tarde. A la hora
convenida, ese mismo día 5, fueron juntos a ver
el piso de Albolote los tres, yendo él en su
coche y los dos arrendatarios en un Peugeot
azul, llegando a un acuerdo para alquilar la
casa por 600 euros y un periodo de un mes.
Facilitaron como teléfono de contacto el
625286979.
Al día siguiente, 6 de marzo, formalizaron el
contrato, figurando como arrendatario el que
tenía barba, que aportó un pasaporte a nombre de
Mohamed Ali Mohamed. La fotografía que figura en
el pasaporte es de Abndenabi Kounjaa. El otro
individuo, el que no tenía barba, firmó como
fiador. Dijo que no tenía ningún documento de
identidad con él en ese momento y se limitó a
indicar que se llamaba Ismael Ahmed Anuar.
En el reconocimiento fotográfico, el
propietario de la inmobiliaria reconoció sin
ningún género de dudas a Abdenabi Kounjaa como
el individuo de la barba y reconoció con dudas a
Rachid Oulad Akcha como el que no tenía barba.
El análisis pericial del contrato de
arrendamiento reveló que, en efecto, quien
rellenó el contrato y firmó (con firma falsa)
como fiador fue Rachid Oulad Akcha, mientras que
la firma falsa del arrendatario no pudo
atribuirse a nadie (aunque, como había dejado
copia de su pasaporte falso, se demuestra por la
fotografía que se trataba de Abdenabi Kounjaa).
Por tanto, dos de los suicidas de Leganés
alquilaron aquella casa.
Así pues, queda claro, en esa primera
declaración, que el piso de Albolote se localiza
siguiendo el rastro de las llamadas de algunos
de los implicados del 11-M. Y queda claro
también que dos de los implicados en el 11-M
estuvieron en aquella agencia inmobiliaria de
Granada los días 5 y 6 de marzo. También
estuvieron otro día anterior a esos dos, pero en
cualquier caso fue a principios de marzo. En
total, estuvieron con el de la inmobiliaria tres
veces, en tres días distintos: una primera vez
para ver si tenía alguna casa, una segunda para
ir a ver la casa de Albolote y una tercera para
firmar el contrato.
El análisis de huellas dactilares reveló la
existencia de dos huellas de Asrih Rifaat Anouar
(uno de los suicidas de Leganés) en un azulejo
del cuarto de baño, de una huella de Jamal
Ahmidan (otro de los suicidas de Leganés) en un
vaso de la cocina y de otras tres huellas
anónimas. Asimismo, en una sábana encontrada en
el piso se localizó el ADN de Asrih Rifaat
Anouar, el de Jamal Ahmidan y otro perfil
genético que se catalogó como anónimo.
Parece, en cualquier caso, que dos de los
suicidas de Leganés alquilaron aquella casa de
Albolote y que al menos otros dos de esos
suicidas estuvieron en ella en algún momento,
¿verdad?
Empiezan los problemas
Vayamos a los datos telefónicos para ver qué
pista es la que siguió la Policía hasta dar con
el dueño de la inmobiliaria.
Para empezar, el teléfono de contacto con los
terroristas que figura en la declaración
policial del propietario de la inmobiliaria es
erróneo: tiene dos números bailados. El teléfono
correcto es el 652286979.
Este teléfono es uno de los que supuestamente
se vendieron a través del locutorio de Jamal
Zougham, como el de la mochila de Vallecas. Al
analizar las llamadas efectuadas por este
teléfono, aparecen, en efecto, dos llamadas al
número fijo de la inmobiliaria, efectuadas a las
13:37 y a las 14:22 del 5 de marzo. Recordemos
que el da la inmobiliaria dijo que le llamaron
primero para quedar a una hora y que luego le
llamaron para quedar un poco más tarde.
Sin embargo, el primer problema se refiere a
la ubicación de esas llamadas. La Policía no da
cuál es la ubicación desde la cual se realizan,
pero sí que da la ubicación de la llamada
inmediatamente anterior e inmediatamente
posterior: a las 12:55, ese teléfono se
encontraba en la C/ San Claudio de Madrid y a
las 16:47 se encontraba en Morata de Tajuña. Por
tanto, es imposible que ese teléfono se
encontrara en Granada entre las 13:37 y las
14:22, por una simple cuestión de distancia.
¿Cómo es posible que llamaran al de la
inmobiliaria desde ese teléfono para ir a ver el
piso poco después?
El segundo problema es la atribución del
teléfono: la propia Policía atribuye el teléfono
652286979 a Jamal Ahmidan (no a Abdenabi Kounjaa
ni a Rachid Oulad Akcha, que eran los dos que
supuestamente van a Granada). La atribución se
basa en que con ese número se efectuaron
llamadas a la novia de Jamal Ahmidan y en que
esa tarjeta telefónica (652286979) estuvo
albergada en terminales telefónicos en los que
también estuvieron operando, en otros momentos,
otras tarjetas telefónicas de Jamal Ahmidan.
¿Qué debemos suponer entonces? ¿Que en lugar
de llamar al de la inmobiliaria los dos que
estaban en Granada, quien les llama es Jamal
Ahmidan desde Madrid? Algo no cuadra.
La otra llamada
Además de esas dos llamadas al teléfono fijo
de la inmobiliaria el 5 de marzo, hay otra
llamada al teléfono móvil del propietario de la
inmobiliaria, efectuada a las 11:03 del día 6 de
marzo, desde el teléfono 653026006, atribuido
por la Policía a Rachid Oulad Akcha. Resulta
curioso que el propietario de la inmobiliaria no
mencionara esa tercera llamada en su declaración
ante la Policía. En el momento de efectuarse esa
llamada, Rachid Oulad Akcha se encontraba en
Mengibar (Jaén).
Para reconstruir las actividades de los
terroristas que supuestamente habían alquilado
el piso, vayamos a consultar el macroinforme
sobre contactos telefónicos que la UCIE elaboró
y envió al juez el 29 de marzo de 2004 a partir
de los datos supuestamente suministrados por la
empresa Amena.
En ese informe consta la posición de los
teléfonos de cada terrorista en el momento de
efectuarse cada llamada. Complementando los
datos de ese informe de ubicaciones con los
propios datos suministrados por Amena, y que
también constan en el sumario, tenemos que las
posiciones de los terroristas en los días objeto
de estudio eran las siguientes:
| |
653026006 (Rachid Oulad Akcha) |
665393235 (Abdenabi Kounjaa) |
| 4/3 11:14 hasta las 14:04 |
|
Granada |
| 4/3 15:33 |
|
Deifontes (Granada) |
| 4/3 16:09 |
|
Pegalajar (Jaén) |
| 4/3 18:04 |
|
N-IV PK. 147 (Ciudad Real) |
| 4/3 18:36 |
|
N-IV PK 76 (Toledo) |
| 4/3 20:08 a 20:26 |
|
Madrid |
| 4/3 21:44 a 22:29 |
|
Morata de Tajuña (Madrid) |
| 5/3 11:22 |
|
Arganda del Rey (Madrid) |
| 5/3 18:43 |
|
Madrid |
| 5/3 20:42 |
|
Pinto (Madrid) |
| 5/3 23:14 |
|
Madrid |
| 6/3 11:03 |
Mengíbar (Jaén) |
|
| 6/3 11:23 |
Cambil (Jaén) |
|
| 6/3 12:47 |
Granada |
|
| 6/3 12:53 |
Peligros (Granada) |
|
| 6/3 13:28 |
|
Albolote (Granada) |
| 6/3 14:34 |
Mengíbar (Jaén) |
|
| 6/3 18:56 |
|
Morata de Tajuña (Madrid) |
| 6/3 22:46 |
|
Ciudad Real |
| 7/3 17:06 |
|
Bargas (Toledo) |
| 7/3 18:01 |
Arganda del Rey (Madrid) |
|
| 7/3 18:03 |
Morata de Tajuña (Madrid) |
|
| 7/3 18:39 |
Morata de Tajuña (Madrid) |
|
| 7/3 19:33 |
Ciudad Real |
Alcubillas (Ciudad Real) |
| 7/3 19:35 |
Ciudad Real |
Alcubillas (Ciudad Real) |
| 7/3 20:04 |
Olías del Rey (Toledo) |
Cabañas de la Sagra (Toledo) |
| 7/3 20:09 |
Olías del Rey (Toledo) |
Olías del Rey (Toledo) |
| 7/3 20:13 |
Bargas (Toledo) |
Olías del Rey (Toledo) |
| 7/3 20:17 |
Bargas (Toledo) |
|
| 7/3 21:54 |
Leganés (Madrid) |
|
| 7/3 22:17 |
Rivas-Vaciamadrid (Madrid) |
|
| 7/3 22:20 |
Rivas-Vaciamadrid (Madrid) |
|
| 7/3 22:23 |
Rivas-Vaciamadrid (Madrid) |
|
| 7/3 20:24 |
Morata de Tajuña (Madrid) |
|
Ese informe de ubicaciones resuelve el
problema de que se hubiera llamado al dueño de
la inmobiliaria desde un teléfono situado en
Madrid, ya que demuestra que al menos Abdenabi
Kounjaa (uno de los dos que participó en el
alquiler del piso de Albolote) estaba en Madrid
el día 5, así que podía perfectamente haber
efectuado la llamada desde el teléfono de Jamal
Ahmidan. También permite hacerse una idea de
cuáles podían haber sido los movimientos de los
terroristas, que al parecer habrían consistido
en una primera visita a Granada el día 4 y una
segunda visita el día 6.
Sin embargo, esto viene a plantear dos
problemas. En primer lugar, no se corresponde
con lo declarado por el dueño de la
inmobiliaria. Según él, el día 5 le llamaron
para quedar a ver el piso. Pero es imposible que
Abdenabi Kounjaa estuviera en Granada el día 5,
según las tablas de posicionamiento. Que esos
dos terroristas estaban en Madrid el día 5 viene
avalado, además, por otro hecho. Existe un vídeo
de una cámara de seguridad de una sucursal
bancaria en el Paseo de Santa María de la Cabeza
de Madrid en el que se ve a Rachid Oulad Akcha
sacando dinero del banco el día 5 de marzo.
El segundo problema es más grave. En los
datos de posicionamiento entregados por Amena,
consta que Rachid Oulad Akcha estaba a las 18:39
del día 7 de marzo en Morata de Tajuña, mientras
que a las 19:33 estaba en Ciudad Real. ¿Cómo
pudo recorrer en 54 minutos los 193 km que
separan ambas localidades? Todavía peor: a las
19:35 estaba en Ciudad Real y a las 20:04 en
Olías del Rey (Toledo); ¿cómo pudo recorrer los
125 km que separan ambas localidades en 29
minutos?
Ante la evidente contradicción, el 28 de
junio de 2004 la UCIE enviaba un escrito a José
Domingo Río, jefe de seguridad de Amena,
solicitándole que comprobara la información.
"Pensamos que se ha producido un error
numérico", decía el escrito.
La contestación se produciría dos meses
después, cuando el jefe de seguridad de Amena
enviaba a la UCIE un segundo informe donde decía
que se había producido un "error de cruce datos
en nuestros sistemas". En ese segundo informe,
se indicaba que donde se decía Ciudad Real en el
anterior informe debía decir, en realidad,
Parla. Además, el informe señalaba también que
donde se leía Leganés en el primer informe,
debía decir Fuenlabrada.
La nueva declaración del propietario
El 1 de junio de 2004, el propietario de la
inmobiliaria prestaba declaración ante el juez.
En ella, corregía la declaración efectuada ante
la Policía, en el sentido de decir que no había
visto a los terroristas el día 5 de marzo, sino
que el día 4 se presentaron a eso de las 11 en
su agencia y quedaron a las 13:30 para ir a ver
el piso.
Luego, el día 5 le llamaron a mediodía para
decirle que si tenía alguna otra cosa, pero él
les dijo que no tenía. Le volvieron a llamar
para decirle que les valía la casa y quedaron
para firmar el sábado 6 a eso de las 11. Sin
embargo, el sábado 6 le llamaron al móvil a las
11 para decirle que quedaban más tarde y
aparecieron a las 13:30.
¡Asunto resuelto! Ahora, la corrección de
posicionamientos efectuada por Amena eliminaba
los datos de ubicación evidentemente imposibles
y la declaración del propietario encajaba como
un guante con el nuevo listado de llamadas.
Bueno, tal vez como un guante no, porque sigue
siendo un tanto extraño que el día 6 de marzo
llegaran a la inmobiliaria en torno a las 13:30,
rellenaran y firmaran el contrato, hicieran las
fotocopias del pasaporte falso de Abdenabi
Kounjaa y luego salieran pitando, a tiempo de
estar a las 14:34 en Mengíbar (Jaén), que está
situado a unos 100 km de Albolote.
Pero, con esos toquecillos, hay que reconocer
que la versión oficial ya encajaba.
¿O no?
El curioso contrato
Si repasamos la letra pequeña del contrato de
alquiler firmado entre el propietario de la
inmobiliaria y los presuntos terroristas, nos
encontramos con un par de detalles curiosos.
En primer lugar, el contrato se firma por un
mes (del 6 de marzo al 6 de abril de 2004), ya
que los arrendatarios dijeron que sólo querían
la vivienda por ese tiempo, porque pensaban
esquiar en Sierra Nevada. El precio pactado era
de 600 euros y el contrato estipula que se pague
por adelantado entre el 1 y el 5 de cada mes,
algo bastante estándar. Lo normal, al ser el
alquiler por un mes, es que pagaran los 600
euros de una tacada y santas pascuas. Sin
embargo, el contrato afirma que los
arrendatarios pagaron una fianza de 200 euros en
el momento de firmar. Un poco incomprensible, la
verdad.
Pero lo más curioso es la dirección de la
vivienda que figura en el contrato: C/ Hornillo
4, es decir, una dirección errónea (según hemos
visto por los autos del juez). Con eso nos
explicamos por qué se equivocó la Policía en su
primera orden de registro, pero la pregunta que
surge entonces es: ¿y cuándo se dio cuenta la
Policía de su error? Si en el contrato figuraba
la dirección incorrecta, la única manera de que
se enteraran de que estaba mal es acudiendo a
esa dirección. ¿Es que entraron en la C/
Hornillo 4 y, al darse cuenta del error,
averiguaron cuál era la dirección correcta? ¿Y
cuándo se produjo esa otra entrada de la
Policía? ¿Por qué en el sumario no consta una
explicación?
Finalmente, resaltar también que la
inmobiliaria no figura en realidad a nombre de
la persona a la que se toma declaración, sino a
nombre de dos hermanos suyos, José y Manuel.
¿Cuándo fue Jamal Ahmidan a Albolote?
Hay otra pregunta que queda en el aire:
¿cuándo fueron Jamal Ahmidan y Asrih Rifaat
Anouar a dormir a esa casa que sus compinches
habían alquilado? Dado que aparece ADN suyo en
una sábana y huellas suyas en el piso, tuvieron
que estar allí, pero ¿cuándo?
Rachid Oulad y Abdenabi Kounjaa alquilan la
casa el día 6 de marzo y se vuelven a toda
velocidad a Madrid.
El día 8, Jamal Ahmidan estaba en Madrid. Los
datos de posicionamiento del teléfono 656721703
le sitúan en Madrid a partir de las 13:36 y los
del 653026053 le sitúan en Morata a las 23:53.
Los datos de posicionamiento del 652284025
sitúan a Jamal Ahmidan en Madrid, Rivas-Vaciamadrid,
Arganda del Rey y Morata entre las 21:23 del 9
de marzo y las 00:36 del 10 de marzo. También le
sitúan en Madrid a las 19:43 del día 10 de marzo
y en Madrid y Leganés entre las 14:30 y las
21:09 del 12 de marzo.
Finalmente, la tarjeta 639847428, también
perteneciente a Jamal Ahmidan, nos permite saber
algo de sus actividades después del 11 de marzo:
- El 17 de marzo está en Madrid y Morata
entre las 15:38 y las 21:14.
El 18 de marzo está en Madrid a las 13:56,
en Morata entre las 16:22 y las 20:50 y otra
vez en Madrid (Vallecas) a las 22:51.
- El 19 de marzo está en Morata a las
20:33 y en Madrid a las 21:27.
- El 20 de marzo está en Madrid entre las
12:06 y las 13:32; en Parla y Leganés entre
las 14:41 y las 15:07.
- El 21 de marzo está en Madrid entre las
13:11 y las 15:01; otra vez en Madrid (Vallecas)
entre las 20:00 y las 20:54.
- El 22 de marzo está en Madrid (Vallecas)
entre las 18:03 y las 18:51.
- El 23 de marzo está en Madrid entre las
18:41 y las 21:13.
- El 25 de marzo está en Madrid y
Zarzaquemada entre las 18.51 y las 20:09.
- Finalmente, el 27 de marzo está a las
21:31 en Madrid.
Ni uno solo de los datos de posicionamiento
incluidos en el sumario sitúa en ningún momento
a Jamal Ahmidan en Granada, ni en ningún punto
del camino hasta Albolote, ni antes ni después
del 11-M.
En cuanto a Asrih Rifaat, no tenemos ningún
dato de posicionamiento de fecha posterior al
11-M. En realidad, en todo el sumario sólo se da
el posicionamiento de dos llamadas realizadas
por Asrih Rifaat los días 26 y 27 de febrero de
2004, ambas desde Madrid.
¿Cuándo estuvieron estos dos supuestos
terroristas allí?
El perfil anónimo
Terminemos con los datos. Ya hemos dicho que
en una sábana encontrada en la casa de Albolote
se localizaron tres perfiles genéticos: el de
Asrih Rifaat Anouar, el de Jamal Ahmidan y un
tercero que quedó clasificado inicialmente como
anónimo.
Un año y medio después del atentado, en
octubre de 2005, la Policía enviaba un informe
al juez Del Olmo en el que le señalaba que
habían identificado, por fin, ese perfil:
correspondía a un marroquí llamado Abdelaziz
Stitou. Ese marroquí había sido detenido el 15
de junio de 2005 en el marco de la operación
Tigris realizada en Cataluña contra supuestos
integristas islámicos. Curiosamente, su nombre
no se divulgó a la prensa.
Era la oportunidad de resolver las dudas
sobre el episodio de Albolote. Aquella operación
Tigris nos había puesto en las manos a alguien
que forzosamente tenía que saber algo de lo que
allí había pasado.
Sin embargo, y aquí viene lo sorprendente, en
el sumario del 11-M ni siquiera se ha tomado
declaración a ese marroquí, ni tampoco la
Policía ha proporcionado ningún informe relativo
a su presencia en Albolote. Del Olmo se limitó a
dar traslado a la fiscal, el 8/11/2005, del
informe en el que la Policía identificaba ese
perfil genético... y ahí se quedó todo. Ni el
juez ni la Policía han llamado a declarar a
Stitou para preguntarle algo tan simple como qué
hacía en la casa de Albolote, con quién estuvo
en ella, en qué fecha estuvieron unos y otros y
qué relación tenía con los implicados en el
11-M. La fiscal tampoco se molestó en instar al
juez a hacerlo.
Ignoramos cuál es, en estos momentos, la
situación procesal de Stitou. En el sumario del
11-M no está imputado; ni siquiera ha llegado a
declarar. No sabemos si está imputado en algún
sumario distinto del 11-M o si sigue en la
cárcel o está, por el contrario, en libertad,
como algunas informaciones apuntan.
El contexto
No se comprende muy bien cuál era el papel de
la casa de Albolote en la mente de los supuestos
terroristas. Se supone que la alquilan para
tener un lugar donde ocultarse. Pero entonces,
¿para qué alquilan también el piso de Leganés?
Otra pregunta: ¿por qué se quedan en Madrid,
pudiéndose refugiar en Granada? Y la pregunta
final: ¿por qué no se largan de España, en lugar
de esperar a que la Policía los cace? Albolote,
como Leganés, no encaja para nada en el
comportamiento esperable de unos terroristas
tras un macroatentado.
Lo que resulta más interesante es poner el
episodio de Albolote en el contexto de los
acontecimientos vividos aquellos días. La
secuencia de hechos fue la siguiente:
- El miércoles 31 de marzo se difunden las
fotos de una serie de sospechosos del 11-M,
básicamente los que luego aparecen
suicidados en Leganés. Era la primera vez
que la Policía difundía fotografías de
sospechosos del 11-M que aún no hubieran
sido detenidos.
- El jueves 1 de abril por la mañana la
Policía de Granada interroga al dueño de la
inmobiliaria de Albolote. Durante la tarde
de ese mismo día se produce la solicitud al
juez para registrar la casa.
- El piso es asaltado en la madrugada del
jueves 1 al viernes 2, realizándose la
operación entre las 4 y las 6.
- Escasas horas después, en la mañana del
viernes 2 de abril, se detecta el falso
artefacto de las vías del AVE.
- En la mañana del sábado 3 de abril se
pone en marcha una operación en el sur de
Madrid, en la cual se iba a asaltar a
primera hora de la tarde un locutorio de
Fuenlabrada. Esa operación fue abortada en
el último minuto.
- En la tarde del 3 de abril se produce la
operación de Leganés.
Algunas preguntas al aire
El episodio de Albolote resulta bastante
peculiar. Por un lado, la sucesión de
correcciones y cambios, tanto en los autos, como
en las declaraciones, como en los datos
telefónicos, lleva a la sospecha de si no
estamos, una vez más, ante un montaje. En
concreto, los datos telefónicos resultan cuando
menos sospechosos.
Para cuadrar la versión oficial y enlazar
entre sí a los distintos personajes de la trama,
el sumario del 11-M recoge abundante
documentación telefónica, con la cual se
pretendía demostrar los contactos entre unos
implicados y otros y la presencia de algunos
personajes en ciertos lugares, en fechas
determinadas. La documentación telefónica es
abundante, pero curiosamente incompleta y
contradictoria. Basta con bucear en esa
documentación para que empiecen a aflorar los
enigmas, como hemos visto al hablar de la casa
de Albolote.
O aceptamos que tanto la policía como los
empleados de las compañías telefónicas son unos
verdaderos chapuzas, o nos vemos forzados a
preguntarnos si también los datos telefónicos
pueden haber sido manipulados a conveniencia de
la versión oficial. ¿Puede ser el episodio de
Albolote tan sólo un montaje?
Sin embargo, en este caso, estamos ante un
montaje verdaderamente raro: la operación de
Albolote significó la movilización de una serie
considerable de efectivos en vísperas del asalto
a Leganés. Además de los cuatro policías que
firman el acta de registro de la vivienda, al
menos participaron otros cuatro de la Policía
Científica, una serie de tedax y no sabemos si
miembros del GEO. Estamos, además, al menos en
teoría, ante un piso franco utilizado por esos
mismos suicidas de Leganés, lo cual tenía una
gran importancia.
Y, sin embargo, el episodio de Albolote se
desvanece con el tiempo al ir progresando el
sumario, de manera que al final queda como un
episodio aislado, sin el más mínimo interés
procesal, hasta el punto de que ni el juez ni la
Policía se molestan en interrogar a la única
persona viva que sabemos que estuvo en esa casa,
Abdelaziz Stitou. ¿Acaso nos lo reservan como un
nuevo falso testigo sorpresa, por si el sumario
se desmorona durante el juicio? ¿Por qué ese
desinterés del juez Del Olmo?
El episodio de Albolote comparte esa
característica con la falsa bomba de las vías
del AVE. ¿Por qué el juez Del Olmo no ha
incorporado al sumario del 11-M el episodio del
AVE, si se supone que los terroristas eran los
mismos, y por el contrario se tomó tanto trabajo
para quitar a la juez Teresa Palacios las
investigaciones de Leganés?
¿En qué consistió realmente la operación de
Albolote? ¿Se trataba de alejar la vista de
Madrid o de distraer efectivos policiales de
Madrid, mientras se preparaba el teatro de
Leganés en esas postrimerías del gobierno del PP?
¿O, por el contrario, el episodio de Leganés
estaba destinado a representarse originalmente
en Albolote, pero algo hizo cambiar los planes a
última hora y reescribir la escena para que
transcurriera en Leganés?
¿Qué pintaba Albolote dentro del guión? ¿Era
una mera solución B, de la que deciden
finalmente desembarazarse quienes escribieron la
versión oficial? Digámoslo de otro modo: si algo
se hubiera torcido en la operación Leganés,
¿habrían aparecido los cuerpos de los "suicidas"
en Albolote?