El informe pericial preliminar
sobre los explosivos del 11-M ordenado por la Audiencia
Nacional detecta en los focos de la masacre una
sustancia ajena a la Goma 2 ECO supuestamente empleada.
Se trata del dinitrotolueno, que sí forma parte del
Titadyn y de otro tipo de Goma 2, denominado EC.
Los propios datos del
fabricante de la Goma 2 ECO, Unión Española de
Explosivos, indican que no contiene dinitrotolueno. Así
lo confirma igualmente la Guardia Civil en un informe
remitido al juez Del Olmo.
La pericial también resalta que, según descubrieron
los peritos al comenzar las pruebas, los Tedax habían
lavado todos los vestigios de los focos de las
explosiones con agua y acetona, lo que dificultaba
enormemente los análisis.
Los resultados han sido ratificados por ocho peritos:
dos designados por la Policía, dos por la Guardia Civil,
tres por las acusaciones y uno por las defensas. El
dinitrotolueno les ha aparecido tanto en los focos de
las explosiones como, en cantidades mucho menores, en
otros lugares relacionados con la investigación: la
mochila de Vallecas, la furgoneta Renault Kangoo -tanto
en el resto de un cartucho como en la muestra enviada
para cotejo-, las vía del AVE y Leganés.
Hasta esta nueva macropericial realizada en el
laboratorio de la Policía Científica, los únicos
análisis de los focos se habían efectuado bajo la
supervisión del ya ex jefe de los Tedax Juan Jesús
Sánchez Manzano, que informó a Del Olmo de la existencia
de «componentes genéricos» de la dinamita, sin
determinar qué elementos ni qué dinamita.
En otro informe posterior, y preguntado por la Goma 2
de tipo EC, Sánchez Manzano comunica al juez: «Es
preciso aclarar en este punto que tal explosivo no ha
sido ocupado ni detectado en ningún momento, que el
explosivo identificado ha sido Goma 2 ECO, como se
referenció en su día en todos los informes que se
emitieron en esta unidad».
Siguiendo esa misma vía, la Fiscalía mantiene como
indudable que lo que estalló fue la Goma 2 ECO
supuestamente robada en Asturias. En los recursos contra
el auto de procesamiento, la fiscal Olga Sánchez
defendió con ímpetu esta versión frente a las dudas
expuestas al tribunal. «El explosivo es Goma 2 ECO; es
lo que estalló en los trenes y en Leganés. Es un tipo de
explosivo que no tiene nada que ver con Titadyn,
cloratita, amosal... ¡Ya vale!», espetó al abogado del
confidente Rafá Zouhier.
La aparición del dinitrotolueno no distingue los
focos de otros explosivos estudiados, puesto que aparece
en prácticamente todos los análisis. Sí existe, en
cambio, una diferencia cuantitativa. Excepto en los
focos, en el resto de muestras lo hace en una «cantidad
minoritaria», según especifican los peritos. Fuentes
consultadas apuntan a que esa pequeña proporción podría
explicarse por una contaminación. Por el contrario, el
hecho de que su aparición sea más rotunda en los focos,
pese a que los vestigios fueron lavados, llevan a pensar
que lo que estalló tenía una proporción elevada de
dinitrotolueno.
En la inspección de Mina Conchita y Mina Collada, de
donde según el sumario procedían los explosivos
entregados por Emilio Suárez Trashorras al grupo de El
Chino, se localizaron cartuchos de Goma 2 ECO y de Goma
2 EC. Este último explosivo dejó de fabricarse hace
años, lo que junto con otros indicios lleva a las
fuentes consultadas a inclinarse por la presencia de
Titadyn.
La Guardia Civil elaboró un informe, fechado en enero
de 2005, sobre lo encontrado en las minas. Concluye
indicando que «la diferencia entre ambos tipos de
dinamitas es que la Goma 2 EC contiene dinitriotoluenos
en su composición, usados como anticongelante y
aglutinante, cosa que no ocurre con la Goma 2 ECO, que
añade ftalato de dibutilo como combustible y carbonato
de calcio como materia inerte».
Los técnicos informan a la Sección Segunda de que aún
tienen mucho trabajo pendiente antes de remitir a la
Audiencia Nacional el informe definitivo. Deben concluir
los análisis cualitativos (que determinan los
componentes) y cuantitativos (que ofrecen las
proporciones), además de esperar a que Francia remita
las muestras de Titadyn para su estudio.
Junto al resultado técnico de los análisis, tres de
los cuatro peritos designados por las partes suscriben
unas «alegaciones» incorporadas al informe preliminar
que resaltan las dificultades encontradas para
determinar qué estalló en los trenes.
En primer lugar, indican que las muestras de los
focos, «al tratarse de vestigios de explosivo sobre
objetos metálicos, son insuficientes para hacer análisis
completos». Además, señalan que el lavado con acetona
«hace suponer que algunos componentes del explosivo han
desaparecido de las mismas casi en su totalidad, lo que
impide hacer un análisis completo». Es decir, que hasta
ahora se ha realizado un análisis «incompleto».
También advierten de que, al no poderse ofrecer la
proporción en la que aparece cada componente,
«difícilmente» se podrá indicar de qué tipo de explosivo
se trata, como habían solicitado los magistrados.
En otro punto, resaltan que las muestras se tomaron
hace más de dos años y medio, y que la fecha de
caducidad de los explosivos en general no sobrepasa los
18 meses».
Por último, resaltan que las 24 muestras recogidas en
los focos son insuficientes para resultar
representativas del explosivo empleado, puesto que ni
siquiera han dispuesto de tres muestras por cada foco
estudiado.