Suele decirse que, a veces, los
árboles no dejan ver el bosque. Es cierto. Sobre todo,
cuando los árboles son lo suficientemente frondosos. Eso
fue lo que ocurrió en la sesión del juicio oral por los
atentados del 11-M que tuvo lugar el pasado 14 de marzo.
Ese día compareció ante el tribunal el ex jefe de la
Unidad Central de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano.
Su declaración fue tan jugosa que eclipsó todas las
demás. Sin embargo, ese día pasaron otras cosas muy
interesantes.
Por ejemplo, las
manifestaciones del inspector jefe de los Tedax de la
Brigada Provincial de Madrid (identificado con su número
profesional 28.296) encaminadas estratégicamente por la
fiscal Olga Sánchez a demostrar que en los trenes no
estalló Titadyn.
El inspector jefe de los Tedax declaró al tribunal
que, nada más ver la mochila que se encontró en el tren
de Atocha y que no había estallado, tuvo claro «que no
era un explosivo convencional tipo dinamita Goma 2 EC o
tipo Titadyn». Tras hacer esta sorprendente afirmación,
la fiscal le pidió que se explicara. Esta fue su
respuesta: «Teníamos claro que una dinamita tipo Goma 2
EC o una dinamita tipo Titadyn no podía realizar esos
efectos. La velocidad de detonación de ese tipo de
dinamitas con el paso del tiempo se va deteriorando,
alcanzando normalmente, a partir del tercer o cuarto
mes, una velocidad de detonación, que es en lo que
nosotros medimos la potencia de un explosivo, de unos
3.000 o 3.200 metros. Sin embargo, el explosivo que
había realizado aquello tenía que andar en torno a los
6.000 metros».
La fiscal, que había abierto el camino para confirmar
la tesis que sostiene en su escrito de acusación, trató
de sacar petróleo de ese testigo. «¿Qué tipo de corte
hace un tipo de explosivo u otro?», le preguntó, a lo
que el jefe de Madrid de los Tedax contestó: «En el
primer caso, el caso de las dinamitas que ha utilizado,
y perdonen la expresión, ETA en numerosas ocasiones, si
se trataba de una dinamita de ese tipo no llegaba a
cortar tan limpiamente como lo podría hacer una de mayor
velocidad de detonación».
Ahí, la fiscal aprovechó para remarcar: «Que tenían
claro que no era Titadyn...». El testigo respondió sin
dudar: «Sí». Entonces la fiscal, ya segura de tener la
pieza que buscaba, trató de ir un poco más lejos: «Ese
tipo de explosivo, la Goma 2 EC y la Titadyn, ¿no son
altos explosivos?» A lo que el jefe de los Tedax de la
Brigada de Madrid volvió a contestar con la misma
rotundidad: «No, no lo son».
Cada uno buscando su propio fin, la fiscal intentando
demostrar que lo que estalló en los trenes fue Goma 2
ECO y el jefe de los Tedax tratando de justificar por
qué se utilizó un sistema de desactivación inadecuado
para el tipo de explosivo que contenían las mochilas,
fueron enredándose un poco más en esa línea argumental.
En ese momento, la fiscal metió al tedax, sin
pretenderlo, en un jardín en el que éste intentó
justificar lo injustificable. Le preguntó si él pensaba
que lo que había en la mochila «era un alto explosivo»,
a lo que el jefe de los Tedax de Madrid respondió: «Sí,
por eso utilizamos los métodos [de desactivación] que
utilizamos».
«¿Qué es lo que resultó?», inquirió la fiscal. Y ahí
va la respuesta del experto: «Pues resultó que, según
los análisis posteriores, creo que ha dado dinamita Goma
2 ECO, que tiene una velocidad de detonación en torno a
lo que habíamos pensado nosotros, cerca de 6.000 metros,
con la ventaja de que la ECO no pierde las
características ni la velocidad de detonación con el
paso del tiempo. Al estar formada por nitroglicol y
nitrato amónico es mucho más estable y se mantiene en el
tiempo».
La fiscal Sánchez volvió otra vez a la carga: «¿Por
qué una es más estable y la otra inestable?». El
inspector jefe de los Tedax pensó un momento y razonó:
«La dinamita Goma 2 EC y el Titadyn, normalmente, en su
composición llevan nitroglicerina, que es muy inestable,
y llevan otra serie de componentes inertes. Sin embargo,
la ECO lleva nitroglicol y nitrato amónico, que es otro
explosivo añadido, por lo cual aumenta la potencia y
mantiene la estabilidad a lo largo del tiempo, con lo
cual la velocidad de detonación no baja».
Ya en pleno éxtasis químico, la fiscal persistió por
ese derrotero. «¿Sabe si obedece también esto a la
temperatura de congelación de esos componentes?» Pero
entonces, el presidente del tribunal intervino cortando
en seco: «Hasta aquí hemos llegado». Gómez Bermúdez le
reprochó a la fiscal Sánchez su intento de hacer una
«pericial encubierta» con este testigo.
Pero es que se trataba precisamente de eso: el
testigo, presentado como experto en la materia, tenía
que dejar sentado que era imposible que en los trenes
hubiese estallado otra cosa que no fuera Goma 2 ECO.
Aunque la fiscal, ya avisada, no siguió por ese
camino, en el posterior turno de acusaciones y defensas
el inspector jefe de los Tedax insistió en sus
razonamientos. «Pensamos que era un explosivo de alta
potencia, de muy alta potencia, pensamos que andaría
sobre los 5.000 y pico o 6.000 metros por segundo de
velocidad de detonación». «El humo que salió no era
negro, era más bien blanco, que es síntoma de los
nitratos». «La Goma 2 ECO tiene un humo que es grisáceo,
tirando a blanquecino, pero no a negro». «Lo que sí
teníamos descartado es que era un bajo explosivo, o un
explosivo medio como la EC o el Titadyn... Desde que
vimos los focos de las explosiones descartamos ese tipo
de explosivo». «El Titadyn da un humo más oscuro, es un
gris más oscuro».
Cualquiera que hubiese escuchado a este testigo
pensaría que no existe ninguna posibilidad de que en los
trenes estallara otra cosa que no fuera la Goma 2 ECO
transportada desde Mina Conchita.
Sin embargo, en el propio testimonio del jefe de la
Brigada de los Tedax se pusieron de manifiesto algunos
datos que nos hacen dudar de la solvencia de sus
argumentos. Por ejemplo, ¿qué sabía él de la Goma 2 ECO
hasta el día 11 de Marzo de 2004?
Veamos sus respuestas sobre este punto a preguntas de
los abogados de las partes. «La dinamita Goma 2 ECO, y
lo digo por mi unidad, no la conocíamos, jamás habíamos
visto Goma 2 ECO, ni sabíamos que era blanca ni nada».
«Nosotros no hemos realizado nunca prácticas con
dinamita Goma 2 ECO». «En la Jefatura de Madrid, que
normalmente hacemos prácticas una vez al mes, Goma 2 ECO
no hemos utilizado nunca». «Nunca [en ninguno de los
cursos de formación] he trabajado con Goma 2 ECO».
«Ninguna de las personas de mi grupo ha trabajado con
Goma 2 ECO».
Es decir, un policía experto que se permite el lujo
de hacer elucubraciones sobre el tipo de humo, el tipo
de corte en la chapa, la velocidad de detonación,
etcétera, resulta que no conocía hasta el día del
atentado la Goma 2 ECO, que es precisamente el tipo de
explosivo que él, con la ayuda de la fiscal, trató de
demostrar que estalló en los trenes.
Pero vamos a los datos. La velocidad de detonación de
un explosivo mide la rapidez con la que la
descomposición violenta de sus componentes se propaga en
su masa. Los altos explosivos o explosivos nobles son
aquellos cuya velocidad de detonación supera los 7.000
metros por segundo. Por ejemplo, el C4 (explosivo de uso
militar) alcanza más de 8.000 metros por segundo.
La Goma 2 ECO tiene una velocidad de detonación de
5.300 metros por segundo. Es decir, que estaría en la
gama media alta. El Titadyn, por su parte, tiene una
velocidad de detonación de 6.200 metros por segundo. Es
decir, que es un explosivo mucho más potente que la Goma
2 ECO, contrariamente a lo que manifestó el jefe de los
Tedax en su comparecencia ante el tribunal.
La mayor parte de los tipos de Titadyn contiene
nitroglicerina. Sin embargo, el Titadyn 30A no la
incluye entre sus componentes (la sustituye el
nitroglicol). Por lo tanto, tampoco es válido el
argumento de que el Titadyn pierde sus propiedades
rápidamente, al contrario de lo que sucede con la Goma 2
ECO. ETA ha tenido en su arsenal los dos tipos de
Titadyn (el 30A, sin nitroglicerina, y el 50, con
nitroglicerina). Por tanto, solamente con el argumento
de la pérdida de velocidad de detonación no se podía
descartar que fuese Titadyn ni, por supuesto, ETA.
Cuando el abogado de la Asociación de Ayuda a las
Víctimas del 11-M le llamó la atención sobre el hecho de
que el Titadyn 30 también contiene entre sus componentes
nitrato amónico y nitroglicol (los que él esgrimía como
causa de que la Goma 2 ECO no perdiera sus propiedades
con el paso del tiempo), al jefe de los Tedax no le
quedó más remedio que reconocer su ignorancia sobre
estos aspectos: «Eso se lo pregunta al químico, porque
exactamente no lo sé». Por otra parte, en las fichas de
seguridad de la Goma 2 ECO y del Titadyn puede
comprobarse que su estabilidad es la misma, con el
añadido de que este último no es degradable.
Además, el inspector jefe de los Tedax debe saber por
su experiencia que ETA ha utilizado en multitud de
ocasiones un «multiplicador medular» para aumentar el
rendimiento del Titadyn. Ese multiplicador es, por
ejemplo, el cordón detonante, compuesto de pentrita, un
explosivo con una velocidad de detonación de 8.000
metros por segundo. En la furgoneta de Cañaveras, ETA
transportaba a Madrid, además de 506 kilos de cloratita,
30 de Titadyn y 90 metros de cordón detonante. El cordón
detonante utilizado con cualquier tipo de Titadyn
(incluido el que contiene nitroglicerina) aumenta
sustancialmente la velocidad de detonación del
explosivo. En la mayoría de los atentados con coche
bomba, ETA ha utilizado el cordón detonante junto al
Titadyn. Además, el explosivo se encontraba amasado y no
en cartuchos, lo que aumenta su capacidad de detonación.
Por otra parte, el tipo de humo depende en gran
medida del lugar donde se haya producido la explosión.
Un mismo explosivo puede dar tipos de humo diferente en
función del entorno donde se haya producido la
deflagración. Hasta que no se hizo estallar el artefacto
de Atocha no se podía elucubrar sobre el tipo de humo.
Un color más claro descarta el explosivo plástico (el de
mayor velocidad de detonación).
En cuanto al tipo de corte, es un argumento muy
discutible. Por ejemplo, en los coches bomba utilizados
por ETA (ver foto adjunta), en el lugar donde se coloca
el artefacto (en los bajos si se trata de una bomba
lapa) la deflagración produce un corte nítido, la rotura
es casi perfecta, mientras que en otros lugares del
mismo automóvil se producen retorcimientos o
abollamientos. Por tanto, la observación sobre el tipo
de corte no es suficiente como para desechar un tipo de
explosivo determinado.
Sin embargo, lo más inaudito de la declaración del
jefe de los Tedax de Madrid es la conclusión a la que
llega. Según su argumentación, él pensaba que, por todas
las razones que explicó a la fiscal, se trataba de un
alto explosivo. Por ello se utilizó un método para
desactivarlo acorde con esa apreciación: el disruptor o
bomba de hiperpotencia. Pero, ¿qué ocurrió? Que en las
dos ocasiones en las que se empleó dicho método, una en
Atocha y otra en la estación de El Pozo, las dos
mochilas estallaron sin que se pudiera recoger ni una
sola muestra para recomponer el tipo de artefacto. Es
decir, que se utilizó un método inadecuado porque el
explosivo era de menor potencia de lo que él había
previsto.
En lugar de reconocer el error, el inspector jefe de
los Tedax hizo un razonamiento absurdo: pensamos que era
un alto explosivo y por eso utilizamos el método
disruptor; al final, el explosivo resultó ser la Goma 2
ECO, que, como nosotros pensamos, es un alto explosivo,
al contrario de la Titadyn o la Goma 2 EC. Pero si eso
es así, es decir, si la Goma 2 ECO se corresponde con el
tipo de explosivo para el que es adecuado el método
disruptor, entonces, ¿por qué falló en dos ocasiones?
La contradicción fue tan evidente que el propio
presidente del tribunal le preguntó si en Atocha y en El
Pozo se utilizó el mismo método para desactivar las
mochilas bomba.
El pasado 14 de marzo, el mismo día en que
intervinieron Sánchez Manzano y el inspector jefe de la
Brigada de Madrid de los Tedax, lo hizo a última hora
otro agente adscrito a la Unidad Central de
desactivación. Pero, a diferencia del inspector jefe,
este último declaró ante el tribunal que no sólo conocía
la Goma 2 ECO y la sabía distinguir, sino que fue la
única persona que abrió la mochila de la estación de
Atocha, vio su contenido e incluso la llegó a palpar.
Según dijo a la fiscal, se trataba de «una masa
blanquecina o marfil con la misma textura que la
plastilina». Esa definición descartaría, teóricamente, a
la Goma 2 ECO.
Pero fue a preguntas del abogado de la acusación de
la asociación de Pilar Manjón cuando hizo esta
interesante confesión: «Tenía un fuerte olor a almendras
amargas. El abogado le pidió que dijera el tipo de
explosivo al que corresponde dicho olor. Entonces, el
tedax explicó que «ese olor es característico de la
nitroglicerina que es componente de algunos explosivos».
¿Dónde no existe la nitroglicerina? Precisamente, en
la Goma 2 ECO.
El consenso aparente sobre el descarte rotundo de que
el explosivo que estalló pudiese tratarse de Titadyn que
transmitió el jefe de los Tedax de la Brigada de Madrid
no debió de ser tal en la mañana del atentado. Como
declaró el juez Garzón ante la Comisión de Investigación
parlamentaria, uno de los inspectores jefes de los Tedax
le manifestó esa misma mañana en la estación de Atocha
que, en su opinión, el explosivo empleado por los
terroristas había sido el Titadyn.
El subdirector operativo de la Policía, Pedro Díaz
Pintado, declaró que a mediodía del 11-M recibió una
llamada del comisario jefe de Seguridad Ciudadana (del
que entonces dependían orgánicamente los Tedax) en la
que le transmitió que el explosivo utilizado era «Titadyn
con cordón detonante», dato que llevó a pensar a los
altos mandos del Ministerio del Interior y a la cúpula
de las Fuerzas de Seguridad del Estado que la autora del
atentado era inequívocamente ETA.
En todo caso, lo que sigue siendo inaudito es que,
dada la relevancia de esa información para la
investigación sobre la autoría del atentado, los Tedax
no remitieran las muestras halladas en los focos de las
explosiones a la Policía Científica. Y aquí si que el
jefe de los Tedax de la Brigada de Madrid declaró algo
ante el juez que debió sonar como un mazazo en los oídos
de Sánchez Manzano: «Ahora mismo el único laboratorio
reconocido en la corporación de Policía es el que tiene
Policía Científica. Pero eso no quita para que nosotros
podamos hacer pequeños experimentos con estas historias,
pero sólo para nivel interno, no para nivel judicial».
Definitivamente, el 14 de marzo fue un día lleno de
declaraciones interesantes. Manzano no evitó que
viéramos el bosque.