En torno a las seis de la tarde del sábado 3
de abril, los GEO recibían la orden de
acudir a su base para equiparse y dirigirse
a Leganés, donde los presuntos terroristas
del 11-M estaban rodeados por la Policía
desde hacía unas horas. Entre aquellos
presuntos terroristas se encontraba Serhane
Farket, El Tunecino.
Es precisamente a esa hora, concretamente a
las 18:05, cuando en el periódico ABC se
recibía un fax manuscrito en idioma árabe,
cuyo texto traducido decía:
En el nombre de Dios, el
Clemente, el Misericordioso
COMUNICADO
Dios, el Altísimo, dijo: "Pero si rompen
algún juramento después de haberse
comprometido e injurian vuestra práctica de
Adoración...Entonces combatid a los
dirigentes de la incredulidad. Realmente
para ellos no existen juramentos. Tal vez
desistan. ¿No lucharéis contra una gente que
rompe sus juramentos y que se ha propuesto
expulsar al Mensajero, y fueron ellos los
primeros en empezar? ¿Vais a temerlos? Dios
es más digno de ser temido, si sois
creyentes. Combatidlos, Dios los castigará
por medio de vuestras manos y los humillará,
os dará la victoria sobre ellos, y curará
los corazones de la gente creyente. Y
apartará la ira de sus corazones. Dios se
vuelve sobre quien El quiere. Dios es
Conocedor y Sabio".
Versículos 13-15 de la Surah (Azora) Al
Tawba.
Toda alabanza y las gracias a Dios que
fue fiel a su compromiso cuando apoyó a sus
soldados y venció a los coaligados. Después
de que el gobierno español siga con sus
injusticias contra los musulmanes, enviando
nuevas tropas a Irak y a Afganistán. Tras
haberos demostrado que somos capaces de
golpearos de nuevo después de los benditos
golpes del 11 de marzo, puesto que pusimos
explosivos en las vías del tren de alta
velocidad cerca de Toledo, y que pudimos
hacer explotar los trenes que pasaban por
allí durante la tarde del jueves pasado y
por la mañana del viernes, pero no lo
hicimos. Porque nuestra intención sólo era
avisaros e informaros de que somos capaces,
con el permiso de Dios, de golpearos cuando
y donde queramos.
Informamos -Brigada de la muerte- del
cese de la tregua anterior, y damos al
pueblo y al gobierno españoles el plazo
hasta el medio día del domingo 04-04-2004
para que se acepten nuestras peticiones
legitimas, que son las siguientes:
La retirada inmediata y completa de
vuestras tropas de Afganistán y de Irak y el
compromiso de no volver allí. El cese del
apoyo a los enemigos de la nación musulmana
-Estados Unidos y sus aliados- contra el
Islam y los musulmanes. Y si no lo hacéis,
será la guerra entre vosotros y nosotros, y
lo juramos por Dios el Poderoso que
convertiremos vuestro país en un infierno y
que vuestra sangre fluirá como ríos. Esto se
considera como el último aviso de nuestra
parte al pueblo español y a su gobierno.
Que Dios apoye a los que le apoyan y les
de la victoria, Allah es Fuerte y Poderoso.
Y que la paz esté con los que sigan el
buen camino.
ABU DUJANA EL AFGANI
GRUPO ÁNSAR EL QAEDA EN EUROPA.
BRIGADA DE LA MUERTE.
Sábado 03-04-2004
Tras una primera lectura del comunicado, uno
no puede evitar la sensación de que nos
enfrentábamos a unos fanáticos islámicos
dispuestos a todo con tal de conseguir sus
objetivos, por lo que no resulta de extrañar
que tres horas después de enviar este fax se
hicieran explotar en aquel piso, llevándose
por delante la vida de uno de esos GEO que
se dirigían hacia su base a la misma hora en
que el fax salía hacia el periódico ABC.
Sin embargo, al poner ese comunicado en el
contexto de los acontecimientos, se ve en
seguida que hay algo que no cuadra en la
escena. Repasemos los hechos:
- Antes del 30 de marzo, las
investigaciones policiales se habían llevado
con relativa discreción, sin hacer pública,
hasta después de producirse su detención, ni
la identidad ni la fotografía de ninguna de
las personas investigadas. Sin embargo, el
30 de marzo se dicta una orden de busca y
captura de varios de los presuntos
terroristas, entre ellos El Tunecino y otros
cuatro de los suicidas de Leganés,
difundiendo a través de los medios de
comunicación sus fotografías.
- El 2 de abril, esos terroristas que
están en busca y captura ponen en las vías
del AVE un artefacto simulado, que estaba
preparado para no estallar y llamaba lo
suficiente la atención como para ser
detectado fácilmente.
- El 3 de abril, a eso de las dos de la
tarde, se presentan las primeras unidades
policiales en el piso y los terroristas
quedan sometidos a un cerco que se
prolongaría hasta la explosión del inmueble,
ocurrida a las 9 de la noche.
- Y es en esas circunstancias, a las seis
de la tarde, cuando los terroristas deciden
mandar al ABC un fax donde dicen que lo del
AVE era un aviso y exigen al gobierno
español que se retire de Afganistán antes de
las 12 de la mañana del día siguiente.
No me digan que no es maravillosa la sangre
fría de estos individuos ¡Esos terroristas
en busca y captura, que están encerados en
un inmueble rodeado por la Policía, se
permiten el lujo de amenazar al gobierno con
tomar represalias si no se accede a sus
exigencias en menos de 24 horas! En términos
del mus, eso es lanzar un órdago a la grande
con cuatro pitos y siendo postre.
La primera pregunta que a uno se le ocurre
es ¿quién envió ese comunicado y desde
dónde? Los análisis grafológicos incluidos
en el sumario revelan que ese fax manuscrito
fue redactado por El Tunecino: es su letra
la que allí aparece. Por tanto, si El
Tunecino redactó ese fax, si el fax se envió
a las seis de la tarde y si a esa hora El
Tunecino estaba rodeado en el piso de
Leganés por la Policía, la opción más lógica
es que el fax se enviara desde ese propio
piso rodeado. Sólo hay un problema a este
respecto: en el piso de Leganés no había
ninguna máquina de fax.

No estamos hablando de un texto de fax
cualquiera, sino de un manuscrito, por lo
que sólo existen dos opciones para enviarlo:
o se manda con una máquina de fax, o se
digitaliza el documento, se introduce en un
ordenador y se envía desde ahí. El problema
es que en Leganés tampoco se encontró ningún
aparato digitalizador que hubiera permitido
enviar el fax desde un ordenador. Por tanto,
parece imposible que El Tunecino enviara ese
fax desde Leganés.
Pero entonces, ¿quién lo envió? ¿Cómo y
cuándo hizo llegar El Tunecino ese texto
manuscrito (redactado ese mismo sábado) a
una persona para que lo enviara desde el
exterior? ¿Preparó ese fax por la mañana y
le encargó a otra persona que lo enviara?
¿Para qué? ¿Es que esperaba no poderlo
enviar él mismo?
Esas exhaustivas investigaciones
No hace falta ser Perry Mason ni Hercules
Poirot para deducir cuál hubiera sido el
siguiente paso lógico en las
investigaciones: averiguar desde qué
teléfono se había enviado el fax al ABC.
Para ello, no había más que pedir a la
compañía telefónica el listado de llamadas
entrantes al ABC a lo largo de aquel 3 de
abril y ver desde qué número se hizo una
llamada a la línea de fax a las 18:05. Sin
embargo, lo sorprendente es que la Policía
no solicitó a la compañía telefónica el
listado de llamadas entrantes a la línea de
fax del periódico ABC ¡hasta el 9 de
marzo de 2005!, casi un año después de
los atentados, y sólo hizo esa petición
después de que el juez Del Olmo preguntara
desde dónde se había enviado ese extraño
fax.
Personalmente, es uno de los aspectos que
más me desconciertan. Unos terroristas matan
a un compañero policía al hacer explotar
aquel piso, y la Policía ni siquiera se
molesta, hasta un año después, en tratar de
averiguar desde dónde enviaron ese fax los
terroristas. ¿Ustedes lo entienden?
Teniendo en cuenta que es imposible que se
enviara desde dentro del piso, ese fax sólo
podría indicar (aceptando la versión oficial
de los hechos) que algún otro terrorista,
quizá el cerebro del grupo, estaba fuera del
piso y en libertad. ¿No tenía interés la
Policía en averiguar desde dónde se había
realizado esa comunicación?
Pero lo más peregrino es que, dos años
después de los hechos, el auto del juez Del
Olmo sigue sin decirnos desde qué número se
envió el fax al ABC. Por lo menos, el
reciente auto de procesamiento no recoge esa
información. Lo cual, supongo, significa que
la Policía sigue sin comunicar al juez cuál
es ese número misterioso.
El segundo fax
Sin embargo, existen otros datos que hacen
surgir todavía más dudas. Porque lo cierto
es que aquella tarde del 3 de abril los
presuntos terroristas no enviaron un solo
fax, sino dos.
A las seis de la tarde, una telefonista de
Telemadrid que responde a las iniciales
M.C.C.P. recibió una llamada de un hombre
"con acento árabe afrancesado" que preguntó
literalmente "Si han recibido un fax", por
lo que la telefonista pasó la comunicación a
la redacción de informativos. La llamada
provenía, como luego se vio, del número
915606753.
A las 19:30, la misma telefonista volvió a
recibir una llamada de la misma persona y
desde el mismo número. Esa vez, su
comunicante le dijo: "Llamo en nombre de Al-Qaeda
y en el número 915128300 he enviado un fax
escrito en árabe y que por qué no lo
leen".
El número 915128300 es una línea de fax de
Telemadrid. La telefonista acudió a la
redacción de informativos a buscar el fax,
pero no lo encontró allí, así que junto con
el encargado de informática revisaron el
ordenador donde se reciben los faxes, viendo
que, efectivamente, se había recibido un fax
en blanco. El sistema informático
tenía también registrado el número de serie
del fax de origen, que era el
REC406F05B52D73.
Curiosamente, la telefonista que recibió
estas dos llamadas es la misma que recibió
la famosa llamada el 13 de marzo en la que
se anunciaba la colocación de una cinta de
vídeo en una papelera cercana a la mezquita
de la M-30. Curiosamente también, esta
telefonista había nacido en Tánger, por lo
que pudo reconocer fácilmente el "acento
árabe afrancesado".
Esas exhaustivas investigaciones
(segunda parte)
En este caso de Telemadrid, la Policía sí
determinó cuál era el número desde el que se
había llamado a la centralita: el 915606753.
Y también determinó que ese número se
corresponde con una cabina telefónica
situada en Antonio López 33, piso bajo. Se
trataba de una cabina dotada, precisamente,
de funcionalidad de envío de fax. Así que
la Policía concluyó que era desde allí desde
donde se había enviado aquel fax en blanco.
Recapitulemos un poco. Tenemos, entonces,
que a las seis de la tarde de aquel 3 de
abril alguien envió dos faxes: uno al
periódico ABC y un segundo a Telemadrid,
aunque éste se recibió en blanco. En el ABC,
nadie recogió ese fax de la máquina hasta el
día siguiente, según consta en la
declaración ante el juez del jefe de la
sección nacional del periódico. En
Telemadrid, el misterioso comunicante con
acento árabe afrancesado volvió a llamar a
las 7:30 para preguntar que por qué no leían
el fax. Imagínense ustedes la escena: ¡todo
un portavoz de Al-Qaeda completamente
frustrado porque nadie le hace caso!
Sin embargo, de nuevo quedan flecos que la
investigación policial parece haber obviado.
En primer lugar, de estos datos se desprende
que quien envió los faxes estaba fuera del
piso de Leganés, así que la pregunta vuelve
a ser la misma: ¿cómo se pudo enviar al ABC
un manuscrito de El Tunecino, que estaba
rodeado en aquel piso de la C/ Carmen Martín
Gaite?
En segundo lugar, todos los presuntos
terroristas del 11-M, y en particular los
suicidas de Leganés, eran marroquíes,
argelinos o sirios. Se supone que tendrían
acento de sus respectivos lugares de origen.
¿De dónde sale entonces eso del acento árabe
"afrancesado"? ¿Es que no era un verdadero
árabe el que llamó? ¿O es que alguno de esos
acentos suena “afrancesado”?
En tercer lugar, existe en los informes
policiales una ambigüedad que parece no
resuelta. Una cosa es el teléfono desde el
que se hizo la llamada a la centralita de
Telemadrid (el 915606753) y otra cosa es el
teléfono desde el que se enviara el fax.
Ambos teléfonos no tienen por qué coincidir.
¿Qué averiguaciones se hicieron para ver
que, en efecto, la llamada y el fax se
habían hecho desde el mismo número?

Porque lo cierto es que resulta imposible
que aquel fax se enviara desde esa cabina
telefónica de la C/ Antonio López. Esas
cabinas permiten enviar faxes, sí, pero el
texto del fax debe introducirse mediante un
teclado, escribiendo letra a letra, como los
mensajes SMS. ¿Me puede alguien explicar
cómo puede enviarse un texto en árabe (que
es lo que el comunicante dijo que envió)
utilizando las teclas del alfabeto latino?
Siento verdadera curiosidad. En
Libertad Digital hemos hecho la
prueba en la misma cabina, la que aparece en
la foto. No hay forma de introducir un folio
manuscrito, ni hay una boca para insertar un
disco, ni un puerto USB desde el que
descargar un fichero. Lo que le llega al
destinatario es esto:

La cinta
Pero el remate de la jugada es un informe
pericial del que el juez Del Olmo no hace ni
mención en su último auto. El 6 de abril,
funcionarios de la Brigada Provincial de
Información de Madrid se personaron en las
dependencias de Telemadrid y recogieron
la cinta donde estaban grabadas las
conversaciones de la centralita,
entregándosela a la Policía Científica para
que realizara el correspondiente análisis de
la voz de aquel comunicante que dijo hablar
en nombre de Al-Qaeda. El objetivo era, por
supuesto, identificar a ese hombre que habló
"con acento árabe afrancesado".
Lo más sorprendente de todo es el resultado
de aquel análisis: al examinar la grabación,
la Policía Científica no encontró ni una
sola voz de hombre en ninguna de las dos
caras de la cinta. Decididamente, la
realidad supera a la ficción en todo lo que
respecta a la investigación del 11-M.
Conclusiones en forma de preguntas
¿Qué significa todo este cúmulo de
despropósitos? Evidentemente, ninguno de los
suicidas de Leganés envió aquellos faxes ni
efectuó esas llamadas a Telemadrid. Por
tanto, ¿quién lo hizo? Sabemos desde qué
número se realizaron las llamadas a
Telemadrid, pero no sabemos desde cuál se
enviaron los faxes. ¿Por qué la Policía le
dice al juez que esos faxes se enviaron
desde una cabina donde es imposible mandar
un texto en árabe ni un manuscrito? ¿Cómo es
posible que en la cinta grabada en la
centralita de Telemadrid no aparezca la voz
de ese supuesto portavoz de Al Qaeda? ¿Qué
hay en el lugar donde esa voz debería
aparecer? ¿Hay algo grabado en la cinta de
Telemadrid en el lugar donde debería estar
la comunicación de ese hombre "con acento
árabe afrancesado"? ¿Se ha borrado esa voz o
no se llegó a grabar?
Y, ya puestos, otra pregunta más, que surge
al calor de ese análisis de la cinta. Si las
comunicaciones del 3 de abril quedaron
registradas en una cinta, ¿quiere eso decir
que la llamada a Telemadrid del 13-M en la
que se anunciaba la existencia de un vídeo
de reivindicación también quedó grabada?
¿Dónde está entonces la cinta
correspondiente, que no aparece en el
sumario?
¿Estamos, simplemente, ante otro episodio
más de ese inmenso teatro llamado Leganés?