«Mi personal únicamente colaboró
aquel día con la Comisaría General de Policía Científica
en las labores de identificación de cadáveres. Nada que
ver con la mochila... Ni la encontraron, ni tuvimos
conocimiento de ello...». Esas contundentes palabras
fueron pronunciadas el 8 de julio de 2004 en la Comisión
de Investigación del Parlamento por el comisario Miguel
Angel Santano, que durante los sucesos del 11-M era jefe
provincial de la Policía Científica y que en el momento
de su declaración parlamentaria ya había sido ascendido
a comisario general del departamento.
Sin embargo, EL MUNDO ha
tenido conocimiento de que al menos dos de los policías
que estuvieron a las órdenes de Santano en el 11-M
plantean serias diferencias sobre la versión dada por el
que aquella noche era su jefe. Esos dos inspectores,
Juan Luis M.V. y José R.D., aseguran, mediante minutas o
notas informativas internas -que se remitieron al juez
Del Olmo el pasado mes de marzo- que la brigada tuvo
conocimiento del caso de la mochila y que, además,
participó activamente en todo el dispositivo que rodeó a
la desactivación.
Hay que recordar que el pasado 16 de marzo el
instructor del 11-M envío un requerimiento «a todas las
dependencias policiales» para que remitieran al Juzgado
cualquier tipo de documentación sobre los atentados.
Desde la Brigada Provincial de Policía Científica se le
remitieron los documentos que aún se conservaban sobre
las pesquisas del 11-M.
En esos informes remitidas al juez Del Olmo queda
claro que los inspectores estuvieron directamente
involucrados en todo el dispositivo montado alrededor de
la mochila y que incluso fueron requeridos desde la
Brigada Provincial.
En una de las minutas del inspector jefe Juan Luis M.
V. se produce una contradicción directa con la versión
ofrecida por su superior el 8 de julio de 2004. Juan
Luis M.V. explica su actuación el día de la masacre e
indica que, tras trabajar en la recogida de «restos
humanos en la estación de Atocha» se dirigió a los
pabellones de Ifema: «En dicho lugar nos pusimos a las
órdenes del comisario jefe de esta Brigada, el señor
Santano, colaborando en las labores de identificación de
cadáveres».
Según publicó este diario, un macroinforme policial
remitido al juez Del Olmo en agosto del año pasado
afirma que la mochila desactivada finalmente en Vallecas
«pudo ser manipulada por personas no identificadas en el
Ifema».
El inspector jefe pormenoriza aún más su actuación:
«Estando en dichas instalaciones y siendo
aproximadamente las 3.50 horas recibí una llamada
telefónica a mi teléfono móvil procedente de esta
brigada y efectuada por el subinspector D. M. en la que
me informaba que la sala del 091 había requerido nuestra
presencia en el parque Azorín ya que habían trasladado
una mochila bomba desde la Comisaría del Puente de
Vallecas y antes de explosionarla los Tedax necesitaban
nuestras gestiones». El inspector jefe, además, realiza
un detallado informe en su minuta de cómo actuaron los
funcionarios de la brigada en la desactivación. «Nos
pusimos a las órdenes de una persona que se encontraba
en compañía de un equipo Tedax y funcionarios de
indicativos Z, siendo informados por los mismos que se
trataba del Comisario General de Seguridad Ciudadana [en
aquel momento Santiago Cuadro Jaén], persona que,
teléfono en mano, dirigía la operación».
Refleja que inicialmente se les «ordenó fotografiar»
la mochila, pero que hasta su desactivación no pudieron
«observarla directamente». Asegura que el comisario
general de Seguridad Ciudadana, ante el riesgo de que el
flash electrónico de la cámara pudiera activar el
explosivo, «nos aconsejó que colocáramos la cámara en
modo operativo (colocásemos la distancia focal y la
velocidad de obturación) y se la entregásemos a un
miembro del equipo Tedax para que éste realizara el
reportaje fotográfico». «Acabada la operación
fotográfica nos entregó la cámara y se nos aconsejó
permanecer lejos del lugar donde se encontraba la bolsa
ya que, a continuación, se iba a proceder a su
desactivación», dice.
Tras la desactivación, el inspector jefe Juan Luis
M.V. detalla: «Finalizada la misma nos acercamos al
lugar observando sobre el suelo una bolsa oscura tipo
basura rota por uno de sus extremos. Al intentar
fotografiar el estado en el que había quedado, se nos
invitó a abandonar el lugar diciéndonos que 'ya no
hacían falta más fotos'».
Y después, el inspector jefe y subordinado del
comisario Santano se quedó sin la prueba fundamental,
las fotos de la mochila: «No se puede precisar a qué
miembro de los Tedax se le hizo entrega del carrete
fotográfico de color para su relevado, siguiendo
instrucciones de los mismos por tratarse de un suceso
tan especial. Rápidamente el dispositivo se levantó
abandonando el parque los distintos equipos».
Juan Luis M.V. explica lo que sucedió al regresar a
la brigada: «Sobre las 5.00-5.30 horas soy informado por
el subinspector D. M. de que ante la sospecha de que en
esta brigada pudiera encontrarse alguna mochila-bomba
como la que acababa de aparecer procedente de la
Comisaría del Puente de Vallecas, ha establecido
contacto telefónico con el jefe de la brigada, señor
Santano Soria, sobre las mochilas y bolsas situadas en
el interior del despacho ubicado en la segunda planta de
esta brigada y correspondiente al jefe de la Sección
Tercera, señor Antonio A. y procedentes de los trenes».
«Por último, se hace constar que de la actuación en
el parque Azorín sobre el reportaje fotográfico de la
mochila se informó mediante minuta firmada por el que
suscribe al comisario jefe de la Brigada Provincial de
Policía Científica de Madrid», finaliza el escrito. En
aquellos momentos, ese cargo estaba ocupado por Santano.
Al declarar en la Comisión, obvió los hechos narrados
por su agente.
En el informe remitido a Del Olmo por Juan Luis M.V.
también se adjunta una fotocopia del libro oficial de
telefonemas de la brigada durante la noche del 11-M. Y
se recoge: «Correspondiente al telefonema número 512 en
el que la sala del 091 informa de la mochila bomba en la
comisaría del Puente de Vallecas, firmado por el
subinspector, y la diligencia de intervención en el
parque Azorín firmada por el funcionario que redacta la
presente».
Esa minuta o nota informativa interna está fechada el
21 de marzo del presente año -después de que Del Olmo
requiriera todo tipo de documentación sobre los
atentados- y ya consta en el sumario sobre los atentados
del 11-M.
EL MUNDO también ha podido confirmar que existe otro
informe enviado desde la Brigada Provincial de Policía
Científica al Juzgado y firmado por otros dos
inspectores donde se corrobora algunos de los extremos
ya apuntados por el inspector jefe Juan Luis M.V. Ese
informe, que está fechado el pasado 27 de marzo,
corresponde al inspector José R. D. y el relato que hace
el funcionario policial está ratificado y firmado por
una compañera, la inspectora Raquel M. G. El inspector
explica cómo la noche del 11 al 12 de marzo recibió
primero una llamada del propio inspector jefe, Juan Luis
M. V., y después una segunda desde la propia Comisaría
del Puente de Vallecas.
El inspector José R.D. también refleja en el escrito
enviado al juez Del Olmo la siguiente llamada
telefónica: «Al poco rato, el inspector que suscribe
recibe otra llamada procedente de la Comisaría del
Puente de Vallecas por la que le preguntan si había
remitido desde el pabellón número 6 de Ifema a la
Comisaría una mochila que contenía una bomba; se le
contesta que no se ha remitido nada, menos aún una
bomba, y que no entendía por qué le hacían esa pregunta,
a lo que no le respondieron y se negaron a identificarse
por teléfono». Al día siguiente, al volver a la brigada,
el inspector José R.D. pregunta por el motivo de las
llamadas recibidas durante la noche anterior. El
inspector Juan Luis M. V. le indica que estaban
motivadas porque se había recibido una mochila con una
bomba en Puente de Vallecas «y que no se sabía su
procedencia».
«No tuvimos ningún tipo de intervención»
MADRID.- El 8 de julio de 2004, Miguel Angel Santano
declaró en la Comisión de Investigación del Congreso y
dijo, a preguntas de los diputados Jaime Ignacio del
Burgo (UPN-PP) y Jordi Jané (CiU), cuál fue su
intervención y la de sus hombres en los sucesos del
11-M:
- Jaime Ignacio del Burgo: ¿Fueron sus funcionarios
en Ifema quienes encontraron la mochila con explosivos?
- Santano: Ni la encontraron, ni tuvimos conocimiento
de ello ni mis funcionarios ni yo.
- Del Burgo: ¿Conoce cómo llegó la decimotercera
[bomba] a la Comisaría de Vallecas?
- Santano: ¿La mochila? Lo desconozco por completo
[...]
- Jordi Jané: En cuanto a la bolsa que no explotó
dentro de la cual había un teléfono móvil. ¿Cuál fue la
intervención de su brigada?
- Santano: Ningún tipo de intervención.
- Jané: ¿Estamos hablando de la noche del viernes?
- Santano: De la noche entre el 11 y el 12. Esa
noche, como he dicho antes, había estado en Ifema, creo
recordar que hasta que mis funcionarios terminaron la
actuación, luego siguieron en la Comisaría General, y
debían ser la 1.45 o las 2.00 horas cuando me marché de
allí. Al poco tiempo de llegar a mi casa, serían las
2.45 horas, cuando el jefe de grupo de mi brigada me
dijo que había aparecido la famosa mochila de Vallecas y
que se iba a actuar sobre el tema.
- Jané: ¿A qué hora más o menos?
- Santano: Me debieron informar de ello sobre las
2.45 o las 3.00 horas de la madrugada del 11 al 12. Me
dijeron que se había encontrado, ya no sé nada más.
- Jané: A partir de esa información ustedes no
realizan ningún tipo de...
- Santano: Eso ya es competencia de la Comisaría
General y, por supuesto, de los servicios de
desactivación de explosivos... Mi brigada no hizo nada.
- Jané: ¿No participó ningún agente de su brigada en
encontrarla ni en trasladarla?
- Santano: Absolutamente en nada.