
Pedro Solbes,
vicepresidente económico

Pedro Solbes,
vicepresidente económico
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Madrid- El Ministerio de
Economía y Hacienda ha
decidido rodearse de
personal de la Agencia
Tributaria para vigilar de
cerca todo el procedimiento
administrativo y jurídico
provocado a partir de la
llamada «operación Atrio»
que culminó con la
intervención judicial de
Afinsa y Fórum Filatélico el
pasado día 9 de mayo. Juana
Lázaro, subsecretaria del
departamento que dirige
Pedro Solbes, es la
encargada de reclutar a los
inspectores, subinspectos y
agentes tributarios, que han
debido trasladar su
actividad profesional de la
Agencia Tributaria al
Ministerio de Economía con
el fin de formar un
«gabinete de crisis» que
evite males mayores para el
Estado ante las
responsabilidades civiles
que empiezan a exigir los
casi 400.000 damnificados
por el escándalo de los
sellos.
Responsabilidad
patrimonial. El Gobierno no
parece tenerlas todas
consigo o, al menos, esto es
lo que opinan los abogados
de los inversores tras
conocer la formación de este
equipo de expertos fiscales
que van a aserorar al
vicepresidente económico. No
en vano, el titular de la
Asociación de Usuarios de
Bancos, Cajas de Ahorros y
Seguros (Adicae), Manuel
Pardos, anunció el pasado
viernes la presentación de
una demanda de
responsabilidad patrimonial
contra el Estado que puede
costar al erario público
3.500 millones de euros, de
acuerdo con el «agujero»
contabilizado en las dos
sociedades intervenidas.
La Agencia Tributaria
tiene un papel decisivo en
la clarificación de todo el
proceso por cuanto que ha
mantenido posiciones
divergentes sobre la
naturaleza de la actividad
llevada a cabo por Afinsa y
Fórum Filátélico. Las
primeras inspecciones, que
datan de los ejercicios 1993
y 1994, y que se extienden
tanto a las empresas como a
sus clientes, se limitan a
cuestionar la deducibilidad
fiscal de determinadas
provisiones por riesgos y
gastos que se consideraron
correctas a efectos
contables, pero no
tributarios.
En cualquier caso, la
Agencia Tributaria nunca
discutió entonces la
naturaleza de los contratos
que efectuaban ambas
sociedades con los
inversores ni alertó sobre
los eventuales déficits
patrimoniales y
consiguientes delitos que
han sido imputados
posteriormente por la
Fiscalía Anticorrupción.
El cambio de criterio se
fundamenta en las actas
levantadas durante los dos
últimos años por la
inspectora María Teresa
Yábar Sterling, quien
califica la actividad de las
empresas ahora judicialmente
intervenidas como préstamos
financieros, lo que implica
una consideración de balance
totalmente distinta a la que
requiere un negocio
puramente mercantil.
En el supuesto de
contratos de préstamo con
pacto de recompra, la
situación patrimonial de
Afinsa y Fórum Filatélico
estaría, en efecto, abocada
a la quiebra por cuanto que
los bienes tangibles, en
este caso los sellos, no
alcanzarían el valor que se
deriva de los compromisos
contraídos con los clientes.
Negocio y supervisión
financiera. El debate sobre
la consideración comercial o
financiera del negocio de
los sellos es esencial, por
lo tanto, para determinar la
existencia del escándalo,
pero desde una perspectiva
política el problema del
Gobierno reside en que si
prospera la versión que
pretende demostrar la
estafa, los damnificados
tendrían también muchas
posibilidades de hacer valer
sus derechos sobre la
eventual negligencia del
Estado en lo que concierne a
la falta de supervisión
financiera y también a la
dispar actuación de la
Hacienda Pública. De ahí que
el ministro prefiera curarse
en salud y buscar
asesoramiento directo entre
los propios funcionarios de
la Agencia Tributaria.
Cabe señalar que toda la
actuación de Hacienda ha
sido puesta en evidencia por
los propios servicios
jurídicos de la Agencia
Tributaria que, en última
instancia, analizaron todo
el expediente fiscal sobre
las dos empresas de bienes
tangibles.
El director del servicio
jurídico de la Agencia,
Maximino Linares, consideró
en julio del pasado año que
«aunque la sensación de
riesgo es elevada, resulta
igualmente difícil tipificar
los hechos descritos como
delito de estafa». A la
vista de ello, y teniendo en
cuenta las acusaciones de la
mencionada inspectora de la
Agencia Tributaria, el
responsable del dictamen
señaló la conveniencia de
poner los hechos en
conocimiento del Ministerio
Fiscal, que ha seguido los
postulados de María Teresa
Yábar Sterling con la
consiguiente intervención
judicial de Afinsa y Fórum
Filatélico.