El PP lamentó el desafío
nacionalista de 165 deportistas vascos y lo achacó al
«nacionalismo educativo de las 'ikastolas'». «Aquellas
aguas traen estos lodos», denunció ayer el
vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González
Pons: «El nacionalismo muscular tiene su origen en el
nacionalismo educativo que hace ya mucho tiempo que está
implantado en las 'ikastolas'», remachó.
El portavoz de Rajoy
denunció que en ese sistema, los niños vascos «aprenden
a ser nacionalistas con músculo, no con inteligencia».
Por eso, reclamó que, ante las próximas elecciones
vascas, los partidos incluyan una «modificación
profunda» del sistema educativo para «garantizar que el
nacionalismo muscular no acabe siendo nacionalismo
hormonal».
«No basta con decir 'no' a la selección de Euskal
Herria, hay que decir además que algo tiene que cambiar
en la educación vasca porque estos jugadores de fútbol
fueron niños educados en el sistema educativo del País
Vasco y allí aprendieron a ser nacionalistas con
músculo», concluyó.
Desde Sestao, el presidente del PP vasco, Antonio
Basagoiti, coincidió curiosamente con Arzalluz en que la
presencia de «la mayoría» de los jugadores del Athletic
y la Real Sociedad en el comunicado demuestra que hay
«temor» porque «no todo el mundo está con la idea de
Batasuna». Además, les pidió que se dediquen a jugar al
fútbol, informa Europa Press.
Desde el PSE-PSOE, su portavoz parlamentario, José
Antonio Pastor, advirtió a los jugadores vascos de que
«más les valdría jugar al fútbol bien, cosa que
últimamente no están haciendo», en lugar de «embarcarse
en polémicas estériles».
En declaraciones a los medios de comunicación, Pastor
consideró que ésta es «una polémica artificial, que no
responde a las aspiraciones de la masa social de los
clubes vascos, con aficionados de diversas
sensibilidades».
El filósofo y miembro fundador de Unión Progreso y
Democracia (UPyD), Fernando Savater, dijo que lo
importante es que los futbolistas vascos, «en vez de ser
rácanos con las víctimas», les dediquen «más minutos de
silencio» al comienzo de los partidos; y «luego, que se
llamen como quieran».
Desde el Gobierno, la vicepresidenta primera, María
Teresa Fernández de la Vega, afirmó que el Ejecutivo
«cree que no es bueno llevar al espíritu deportivo
cuestiones que dividen a la sociedad».
«No es bueno llevar la confrontación al deporte»,
manifestó en la rueda de prensa posterior al Consejo de
Ministros. Eso sí, dejó claro que los futbolistas «están
en su derecho de expresarse como les parezca más
oportuno».