El Gobierno
Zapatero invertirá diez millones de euros en llevar agua desalada desde
Almería hasta Cataluña. Como todos recuerdan, Zapatero derogó el Plan
Hidrológico Nacional que preveía el trasvase de agua del Ebro a Almería
y permite que millones de metros cúbicos de agua se tiren al mar todos
los años. Sin embargo, no duda en aprobar que la provincia más seca de
España ceda agua a Cataluña. Chaves, esperpéntico, calla.
LD (
Pedro
de Tena) La ministra de Medio Ambiente,
Cristina Narbona, ha confirmado que el Gobierno, la Junta de
Andalucia y la Generalitat han elaborado un convenio para
el
traslado de agua desalada a Cataluña desde
la planta de Carboneras, en Almería, la más grande de
Europa. El agua se trasladará en barco si en la próxima
primavera las precipitaciones son escasas. Se realizará para
paliar el déficit de agua que puede existir en Cataluña si
en
la primavera las precipitaciones son escasas.
Aún no se ha dicho cuánta agua se trasladaría ya que depende de
lo que llueva, la ministra ha dicho que la provincia
consume
un 20% del agua desalada de la que se produce en Carboneras
por lo que el resto es cantidad excedentaria que puede cederse a
Cataluña(recuerden ahora los excedentes de agua del Ebro que van
al mar todos los días). "Cataluña sufre una gravísima sequía,
sus cuencas internas y el agua embalsada soportan
los peores
datos históricos de precipitaciones", ha manifestado Narbona
que ha dejado bien claro que "el traslado no detraerá ni un sólo
hectómetro de los que consume Almería".
De este modo, Almería pasa de ser la provincia a la que iba a llegar
agua del Ebro trasvasada desde Cataluña a vender el agua desalada a
Barcelona. Se ha sabido que el Gobierno de Cataluña estudia la
posibilidad de comprar y trasladar hasta la Ciudad Condal y su área
metropolitana, a través de buques cisterna, agua procedente de la
desaladora de Carboneras, si bien esta medida sólo se adoptaría
provisionalmente, en caso de extrema necesidad -si no llueve en los
próximos meses- y siempre que no escasee el agua en Almería, tal y
como avanzó el senador socialista almeriense, Martín Soler.
La capacidad de la provincia de Almería de dar agua a cuencas
hídricas que tienen graves problemas de abastecimiento demuestra el
cambio radical de nuestra provincia, a juicio de Soler, que ha
pasado de estar estrangulada por la falta de agua a poder vender la
suya propia, y esto ha sido posible «gracias la apuesta decidida que
ha hecho el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y de Manuel
Chaves por Almería, con fuertes inversiones en infraestructuras
hídricas», destacó en El Ideal de Almería.
Sin embargo, el PP considera que durante toda la legislatura se ha
demostrado que Zapatero sólo mira al norte y que los problemas de
agua en el sur de España no le importan en absoluto. Buena prueba de
ello es que el agua desalada que prometió como alternativa al
trasvase del Ebro se irá a Cataluña.
Ante esta esperpéntica situación, resultan de obligada lectura los "esdrujulones"
del Plan Hidrológico con estrambote de piscinas cubiertas que nos
remitido el Hermano Lego, primo lejano de Fray Josepho:
"La Junta lo contó como si fuese lógico.
Manolo obedeció como si fuese mágico.
Pero ambos se cargaron el Plan Hidrológico
hurtando al ciudadano su elemento trágico.
(Y Zapatero mientras, harto maragálico,
con nuestro Sur se muestra ZPvandálico)
El Ebro tira al mar el agua deseadísima.
El agua nacional se nos trocó autonómica.
El agua de beber se nos pondrá carísima
y el agua de regar pronto será astronómica.
El Sur sin agua queda maltrecho y agónico
sin fuerza para estar en cumbres vitamínicas.
Manolo, sí, Manolo es un castigo crónico
que nos deja desérticos con su palabra cínica.
Que el agua de Almería, un agua que es auténtica
mente un agua vital para esta tierra sólida
se lleve a Cataluña en decisión estólida
hace que la figura de Chaves sea esperpéntica.
El grifo es de Manolo, pero el voto es mágico.
Hará que nos devuelvan el Plan Hidrológico.
Será Chaves quien tenga un desenlace trágico
cuando los andaluces voten lo que es lógico.
Y de paso, pegúemosle al vaina zapatérico
un puntapié que le haga un lila estratosférico
bien lejos de este Sur. Que sepa el antipático
que habernos condenado al ostracismo acuático
mientras urden piscinas y tratos sabrosísimos
cubiertos por la Junta los nuevos hermanísimos,
será su tumba pública, que será el Sur listísimo
quien le dé una patada, por fin, en el culísimo.