estrasburgo/Madrid- La
Conferencia de Presidentes
del Parlamento Europeo
aprobó ayer la celebración
el próximo 25 de octubre de
un debate sobre el llamado
«proceso de paz» y la
negociación del Gobierno de
José Luis Rodríguez Zapatero
con ETA, a propuesta del
líder de los socialistas
europeos, el alemán Martin
Schulz.
El Grupo del Partido
Popular Europeo (PPE),
representado por su
presidente, Hans-Gert
Poettering, y el Grupo Unión
por la Europa de las
Naciones (UEN) -en el que
están integrados la Alianza
Nacional italiana de
Gianfranco Fini, el Fianna
Fail irlandés de Bertie
Ahern, y el Partido Ley y
Justicia, que gobierna en
Polonia- propusieron, sin
éxito, que la sesión se
celebrara en noviembre, ya
que octubre era la fecha por
la que había apostado desde
un primer momento Batasuna.
El PP votó en contra en
julio
Después de que el pasado
julio la Conferencia de
Presidentes aprobara, sin
poner fecha, la celebración
del debate -también con la
oposición del PPE y UEN-, el
dirigente de Batasuna Joseba
Álvarez apostó por que la
sesión se celebrara en
octubre y pidió que sirviera
para «facilitar y presionar»
el «proceso» que se ha
abierto.
Antes de la reunión de
ayer, Poettering dejó claro
que «no es aceptable que
Batasuna haga una campaña y
que nosotros sigamos la
campaña de Batasuna»,
mientras que Schulz se opuso
a retrasar el debate, porque
la iniciativa del Gobierno
de Zapatero «es de una
extrema importancia para
Europa».
En el debate se formulará
una pregunta a la Comisión
Europea y a la presidencia
finlandesa del Consejo de la
UE sobre el apoyo al
«proceso de paz» en España,
e intervendrán, a
continuación, los portavoces
de los grupos y los
eurodiputados que pidan la
palabra.
Aún no se ha decidido si
se someterá a votación una
resolución de apoyo al
proceso.
El vicepresidente del
Grupo Popular, Jaime Mayor
Oreja, aseguró que el debate
de octubre «constituye sin
duda una nueva satisfacción
para ETA, que siempre ha
hecho un objetivo
prioritario de la
internacionalización del
problema vasco».
Mayor confirmó que su
grupo estará presente en el
debate, expondrá su
oposición y presentará una
moción alternativa a la que
se pueda plantear.
El secretario general del
PPE, Antonio López-Istúriz,
fue más allá, al asegurar
que «es un insulto a la
democracia europea que ETA
dicte la agenda del
Parlamento vía los
embajadores de lujo de la
delegación socialista
española».
En declaraciones a LA
RAZÓN, el eurodiputado
popular calificó el debate
de «engaño», porque nadie ha
informado del actual estado
de la negociación. Por ello,
señaló, el debate «no
debería celebrarse ni en
octubre, ni nunca».
Por su parte, el
presidente de los
eurodiputados socialistas
españoles, Enrique Barón,
recordó que en la resolución
aprobada el 20 de mayo, el
Congreso de los Diputados
pidió el apoyo del
Parlamento Europeo al
proceso de paz.
Barón lamentó que «el
empecinamiento y el
sectarismo del Partido
Popular español» haya
arrastrado al PPE «al
desastre y al ridículo» y
confió, al tiempo, en que
«sepan reconsiderar su
posición y apoyen el proceso
de paz».
El propio Barón, Ignasi
Guardans (CiU), Josu
Ortuondo (PNV), Willy Meyer
(IU), Bernat Joan i Mari
(ERC), Raúl Romera (ICV) y
David Hammerstein (Los
Verdes) enviaron el martes a
los 732 eurodiputados un
escrito con la resolución
aprobada por el Congreso
sobre la lucha contra el
terrorismo y el «proceso»
para el fin de la violencia.
La estrategia diseñada,
en principio, por los
socialistas en relación a
involucrar al Parlamento
Europeo en el desarrollo del
alto el fuego de ETA va más
allá de la celebración del
citado debate, adelantado
por el «brazo político» de
los terroristas. El
calendario diseñado apunta
la intención de que sea el
propio presidente del
Gobierno, José Luis
Rodríguez Zapatero, quien
comparezca en la Eurocámara
en noviembre, con el
pretexto de la despedida de
Josep Borrell como
presidente del Parlamento, y
que aproveche para hablar
también de ETA y de la
tregua.
La banda terrorista ha
mantenido desde siempre una
pugna constante para
conseguir que las
instituciones comunitarias
se hicieran eco de sus
tradicionales demandas sobre
lo que llaman el «conflicto
vasco». Hasta ahora, todos
los gobiernos democráticos
de España se habían opuesto
a esos planes.
Víctimas de ETA han
tratado de evitar el debate
en el Parlamento Europeo
sobre la negociación con la
banda terrorista exhibiendo
a miembros de esta Cámara la
foto de los tres
encapuchados de ETA que
aparecieron armados el
pasado sábado en un acto en
Oiartzun (Guipúzcoa).
La exhibición de la foto
de los etarras tuvo lugar
durante la visita que las
víctimas realizaron este
pasado martes a Bruselas.