| Según la tradición,
tres Reyes Magos fueron bautizados por el apóstol Tomás en la India y
ungidos como obispos. Tras predicar por todo Oriente, fueron enterrados
en un mismo sarcófago en Saba, para posteriormente ser trasladados a
Constantinopla. Allí los descubrió santa Helena, quien entregó el ataúd
con los tres cuerpos a Eustorgio, obispo de Milán, para que fueran
venerados en dicha localidad.
En el siglo XII, Federico Barbarroja invadió la ciudad, llevándose el
sarcófago de los magos a Colonia (Alemania). Los restos de los tres
cuerpos fueron depositados en un relicario de oro, convirtiéndose este
lugar en un importante centro de peregrinación. |