La
ofensiva
nacional-socialista
ha intensificado su acoso a los que
aún se resisten a rotular sus
negocios en castellano. Según
informa El Mundo, la
Generalidad ha mandado cartas a los
comerciantes en les exigen que
utilicen "al menos" el catalán. Por
ello, tras advertirles de futuras
sanciones les recordaron que "la
lengua propia de Cataluña es el
catalán".