Benedicto XVI ha
exhortado en su Mensaje de Navidad a la solidaridad
de los hombres, pues pensando “en sus intereses, el
mundo se encamina a la ruina" y ha expresado su
preocupación por el futuro, que "se está haciendo
más incierto incluso en las naciones del bienestar".
Ante unas 60.000 personas reunidas en la plaza de
San Pedro, el Papa ha proclamado al mundo, que con
el nacimiento de Jesús "la gracia de Dios, trae la
salvación para todos los hombres". Y ha recordado
los lugares donde prosiguen las guerras, los
enfrentamientos, la crisis económica o "donde el
terrorismo sigue golpeando".